Barri Gòtic de Barcelona, un recorrido a la luz de las velas

La luz de centenares de velas alumbraron las callejuelas del Barri Gòtic en un recorrido que se inició en el Colegio de Arquitectos de Barcelona hasta la Plaza de Sant Felip Neri.

La cálida luz de centenares de candelas alumbraron las callejuelas del Barri Gòtic en un recorrido que se inició en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, seguido por ciudadanos que portaban una vela en sus manos, hasta la Plaza de Sant Felip Neri.

La penumbra de la ruta, un homenaje a la visión del arquitecto y poeta Louis Kahn, evocaba los temores fundamentales de la humanidad mientras que la silenciosa plaza, en la que se podía leer la palabra silence escrita en el suelo con velas, encarnaba la dignidad y la fuerza de los ideales.

“Asocio el silencio con la paz, con la plenitud, la esencia de la vida, lo eterno y lo infinito. En el pensamiento del arquitecto y poeta Louis Kahn luz y silencio se encuentran en un umbral, que él define como el momento mágico de las inspiraciones, donde el deseo de ser y de expresar encuentra lo posible” nos cuenta la diseñadora de iluminación Michela Mezzavilla.

Al llegar a la plaza, los participantes se adentraron en un evocador escenario, en los que destacaban pequeños puntos de luz incrustados en los impactos de metralla de la fachada del templo, huella de los bombardeos realizados por la aviación franquista hace 75 años, y en el que murieron 42 personas que se refugiaban en la iglesia, la mayoría niños.

“La Plaza Felip Neri, con su conmovedora belleza, evoca en mi la magia, el infinito y la fragilidad humana. Las cicatrices de sus fachadas me estremecen, como si fueran agujeros negros, ojos sin luz. Siempre he pensado que hubiese querido verla de otra manera por la noche, en una sutil penumbra, más acorde a su misterio, y que hubiese querido devolver una pequeña luz a cada una de las heridas sin fondo de sus paredes” prosigue Mezzavilla.

Para lograr este ambiente de penumbra, la Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación APDI, organizadora del evento con motivo del festival de luz urbana LLUM BCN, consiguió el permiso municipal para apagar el alumbrado público de la plaza y de las calles adyacentes.

“Hoy en día son muy raras las ocasiones en las que podemos disfrutar de nuestra visión nocturna. La iluminación artificial hace que nuestro ojo trabaje de la misma manera durante el día y durante la noche y que dejemos de percibir todos los matices de penumbra que se dan después de la puesta del sol. En esta instalación el público ha tenido la ocasión de re-activar esta modalidad perceptiva y de ver este espacio ya conocido con ojos nuevos, bajo la luz de las velas”.

 

Información APDI

Fotografías: Roberto Eleuteri y Adrian Pedrazas Profumo

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