Bitácora 10, Dilux, un microcosmos de la industria de la iluminación

Se acerca el final del diplomado de iluminación y con el la entrega de trabajos finales

iluminet dilux

Por Luis Juan López Barreiro

Después de la visita a Lightfair y a Nueva York  nos acercamos al final del Diplomado Dilux. En este último trayecto, la actividad más fuerte ha sido la presentación de un proyecto de diseño y sustentabilidad, uno de los retos más complejos y completos del curso.

Lucrecia Blanco fue quien dio las primeras bases del proyecto y los alcances, en sesiones posteriores Sandra Luna retomó el asunto aportando más elementos para este trabajo. El reto era un proyecto de iluminación real: las oficinas de una empresa de software en Seatle, Estados Unidos, con requerimientos precisos.

Towards Gallery

A pesar de que el objetivo era llegar a la fase conceptual,  se incluyeron en las necesidades peticiones concretas como el autogenerar cuando menos el 50% de la  energía usada para iluminación, además de otras curiosidades como la intención del cliente de llevar mascotas y plantar verduras en sus instalaciones. Todo esto nos forzó a tocar diversos elementos en la propuesta la cual debería tener explicaciones detalladas, análisis y comparaciones de opciones, estrategias de generación de energía, de iluminación, la ubicación y la descripción de cada luminaria, equipos de control y áreas de luz natural.

Después de enfocarnos en realizar nuestro proyecto en equipo y de ver las presentaciones de los compañeros, me quedo con una reflexión importante que es aplicable  a todo el diplomado y me deja lecciones sobre  la industria de la iluminación en general: me refiero a que he visto en el diplomado un microcosmos con los diferentes actores de la industria: arquitectos, ingenieros, mercadólogos, instaladores, comerciantes, etc. Bien lo dijo Víctor Palacio cuando comentaba las presentaciones: “al escucharlos me queda claro a qué se dedica cada uno…”  y tiene toda la razón, el diseño de iluminación es una tarea lo suficientemente compleja para mirarse desde varias aristas, con el reto de sintonizar y poner de acuerdo a diferentes profesionales con intereses que pueden llegar a ser opuestos. Empezamos a verlo  desde  la charla de Víctor Palacio y Lucrecia Blanco en Lightfair, cuando hablaron de los roles en los proyectos, pero de esa teoría a la hora de que los alumnos de Dilux enfrentamos un proyecto nos salieron los orígenes y los intereses de cada uno.

Había que negociar con mi equipo (integrado por un arquitecto, un ingeniero con vocación de ventas, un comunicólogo, un instalador…) asuntos como que lo estético fuera primero antes que el consumo de watts, o especificar un luminario por su diseño y no por sus curvas fotométricas. Para algunos lo que mostraba el software Dialux era la ley, para otros no tanto. Esto en el  interior de mi equipo,  pero con los otros fue claro que quienes tenían más experiencia en mercadotecnia pronto caían en recomendar lo del catálogo de su empresa, y tal vez no de manera consciente, era una tendencia. En otros grupos,  los ingenieros sacaban a relucir los cálculos y las fichas técnicas con mayor detalle para, por ejemplo, calcular el rendimiento de celdas solares, pero empezaban a perder la perspectiva del concepto de iluminación en sí mismo. Otros equipos con arquitectos con experiencia en software se centraban en renders y vistas de detalles.

Led iluminacion

Al final es innegable que aprendimos mucho con este trabajo, que nos forzó a desarrollar algo sobre lo que tal vez no teníamos toda la información o recursos necesarios, pero que en el camino fuimos implementando, a nuestra forma, y lo resolvimos. Uno de los valores básicos en la didáctica de este diplomado de diseño de iluminación ha sido el poder practicticar, el vivir las experiencias y asimilar mejor el conocimiento que con la mera exposición teórica.

Esto de definir los roles no es poca cosa, tiene que ver con el qué queremos hacer o con lo que estamos haciendo en nuestra vida profesional. Los que se dedican al comercio tendrán que definir su postura en cuanto al diseño, si lo hacen de manera exclusiva o si lo hacen en conjunto con la parte comercial que representan,  esto no lo vamos a satanizar, siempre que al cliente le quede claro desde inicio. Otros, de formación arquitectos o interioristas, deberán decidir si el diseño de iluminación es su prioridad o un complemento en su trabajo y seguir perfeccionando sus habilidades.

Por mi parte debo decir que mi negocio es la información y la comunicación, que no hago ni pienso hacer diseño, pero sí que voy a  hablar del tema y de la manera más critica posible, esa ha sido mi meta con Dilux  y el diplomado me ha dado muy buenos elementos.

Me queda claro también que este curso no basta para ser diseñadores de iluminación completos, que para  cualquiera que vaya a dedicarse a esta profesión, la experiencia que da el tiempo y el hacer proyectos reales, equivocarse y acertar en el proceso, es lo que los hará diseñadores de iluminación  más o menos completos.  Este curso es un muy buen paso para iniciar y  definir qué queremos…

Pero bueno, esto aun no ha concluido, ahora solo resta el proyecto final, en el que retomáremos aquel workshop en las instalaciones de la Universidad, que por diferentes razones no se llevó a término, el último jalón con una instalación real. A ver que tal nos va… Mientras tanto, gracias a todos los que me han seguido hasta aquí en estos meses intensos. Seguimos… Hasta la próxima.

 

 

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