Luz y música se conjugan en Ciclos

La instalación Ciclos da forma a la música por medio de luz láser

Por J. Carlos Hernández

IMG_7812Además de escucharse, ¿la música puede verse?; y al escucharla, ¿qué sensaciones produce en las personas? Hay innumerables investigaciones que dan cuenta de esto: reacciones químicas, cambios de humor… pero, ¿qué relación hay entre la luz y la música? Probablemente cualquiera que uno quiera darle. El colectivo COCOLAB, decidió que la luz fuera el “cuerpo” de la música que proyecta la instalación “Ciclos”, y que en conjunto ofrecieran la representación de “todas las cosas que hacemos, los fenómenos naturales, la vida y sus procesos”… en fin, los ciclos a que estamos expuestas las personas, señala Paolo Montiel, director de nerd Light & Control (empresa integrante de COCOLAB), y responsable de la programación y control de “Ciclos”.

En noviembre de 2014 se llevó a cabo TAG CDMX, el Festival de Tecnología y Creatividad Digital, para lo cual ARCA comisionó al colectivo a desarrollar la instalación, que finalmente — señaló la plataforma —, fue resultado de la “investigación y desarrollo en la manipulación de la luz y la tecnología láser en relación con el sonido”. Ciclos, “toma el nombre de su estructura, ya que se integra por una serie de láseres que, al unirse en un gran aro de ocho metros de diámetro, generan diversos patrones lumínicos que aumentan en intensidad y brillo”.

En las oficinas de COCOLAB, en la col. Anáhuac, tuvimos oportunidad de platicar con Paolo, y de conocer la instalación: una esfera formada con cuatro aros, en los que se distribuyen 16 láseres, y uno más al centro en la parte inferior de la instalación. “Utilizamos tres computadoras, una que es el control que envía la música y la señal para llamar las escenas que corren en las otras dos computadoras para los láseres. Las tres están totalmente sincronizadas. También, cuenta con un sistema cuadrafónico con subwoofer y 8 bocinas en el exterior de la esfera para la música. Hay una luz ambiental y una máquina de humo en el centro”.

 Sobre el concepto, nos dice: “tiene que ver con los ciclos que hay en todo, en las cosas que hacemos. Con nuestro ir y venir. Por eso tiene la forma circular”. También hace referencia a los ciclos internos, “que es como vivir en tu propia esfera, por ello los láseres están por dentro”. Sin embargo, también hay momentos en los que uno “se mueve fuera, así que también los láseres salen de la esfera”. Y como en la vida, donde hay altas y bajas, “Ciclos” tiene secuencias en los que la música y la luz se conjugan en un aparente caos, pero también tiene pausas: momentos de tranquilidad.

Cuenta que la pieza fue intervenida por músicos nacionales, como Julián Placencia — integrante del proyecto Disco Ruido— que compuso “Rosseta”. Los músicos “nos dan sus composiciones — del género electrónico, principalmente — y nosotros hacemos una interpretación con la luz”, se hace una especie de visualización de la música con el láser y el humo. Le damos forma con la programación”.

Sobre el proceso de creación, señala: “desde la conceptualización hasta el resultado final, hubo muchos cambios, se fueron agregando y quitando cosas. Sobre la marcha te encuentras retos, técnicos y estéticos, que se van resolviendo”, pero este aprendizaje, dice, lo retoman en proyectos posteriores, quizá, con fines prácticos. En el caso de “Ciclos”, no hay un propósito práctico, sino que es un pieza más de contemplación, “artistíca”. El proceso de creación involucró el “entender bien la tecnología, y cómo aplicarla y controlarla, así como aprender a utilizarla creativamente”.

¿Después de TAG CDMX, qué pasará con “Ciclos”? “Probablemente se vaya de gira internacional. La idea es que se pueda mover, porque también es una plataforma en la que se busca invitar a artistas para que hagan más piezas musicales y hacerles la programación. Y estamos abiertos a otros géneros musicales, porque Ciclos va en constante evolución, es como un instrumento”. Concluye Paolo Montiel.

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