Cinco claves para entender la luz

Los diseñadores Kaoru Mende, Mark Major y Tapio Rosenius comparten su experiencia con los estudiantes de iluminación arquitectónica en Madrid

MASTERDIA. Aprendiendo de los Maestros
Estudiantes del MASTERDIA junto a los conferencistas Tapio Rosenius, Kaoru Mende y Mark Major

 TIZIANA TROTTA, Madrid

Kaoru Mende se levanta todas las mañanas a las seis. Desde su ventana, se para a mirar el agua de un río que fluye cerca de su apartamento en Tokyo. “Se trata de una imagen a primera vista simple”, explicó el pasado lunes en el acto de cierre del proyecto de investigación  didáctica Creativity into Lighting: Learning from the Masters, “pero si te fijas, podrás apreciar los reflejos de la luz, su brillo, cómo se combina con el movimiento de las olas…”. Aprender de la naturaleza e inspirarse en las amplias gamas de color que ofrece es el primer consejo que el diseñador de iluminación japonés dispensó a los alumnos  de Masterdia, el máster de diseño en Iluminación Arquitectónica de la Universidad Politécnica de Madrid. La foto del río que el artista compartió con los estudiantes, reunidos en la capital española, refleja solo uno de los cincos aspectos en los que, a su juicio, es necesario profundizar para aproximarse a un uso artístico y funcional de la iluminación.

Masterdia y el postgrado en Lighting Design de la Universidad Politécnica de Cataluña han desarrollado el programa Creativity into Lighting: Learning from the Masters con el apoyo de tres grandes nombres del diseño de iluminación internacional: Kaoru MendeMark Major , y Tapio Rosenius. El grupo Artemide participó en la jornada final, en la que se encargó de crear una instalación en directo gracias al auxilio de los participantes del evento. Luces y palabras, mensajes y diseños de los asistentes quedaron así confiados a unas hojas con unas pequeñas fuentes de iluminación y tendidos en hilos gracias a unas pinzas para ropa.

MASTERDIA. Aprendiendo de los Maestros
Creativity into Lighting: Learning from the Masters

Los diseñadores aprovecharon la sesión final para debatir algunas propuestas de los estudiantes para la iluminación del Museo de Arte Moderno de Medellín, en Colombia. Que se trate de vegetación sin vegetación, de árboles sin árboles, de crear una experiencia sensorial en armonía con el movimiento y los sonidos o hacer que el techo desaparezca gracias a unas luces que crean un continuum con el cielo exterior, para los tres artistas hay un elemento al que no se puede renunciar: la simplicidad.

MASTERDIA. Aprendiendo de los maestros
Kaoru Mende

Para contrastar un contexto cada vez más complejo, Mende, Major y Rosenius insistieron en la importancia de la sencillez de los proyectos de iluminación, como bien ilustraron las cinco imágenes que cada uno de ellos escogió para hablar de las características de la luz. El artista japonés seleccionó instantáneas vinculadas con su país para invitar a los estudiantes a fijarse en el detalle y estudiar cuidadosamente las distintas superficies (como el agua del río de su ciudad o una pradera) y su manera de reflejar la iluminación. La imagen de un campo de hierbas sacudidas por el aire sirvió de pretexto para hablar de los movimientos que pueden reproducirse en iluminación. Para evitar la tendencia a las secuencias repetitivas, según Mende, es suficiente con observar la variedad generada por la naturaleza. Los colores tenues del césped, además, demuestran que no siempre es necesario recurrir a tintes demasiado cargados y extremos para llegar al público, así como las graduaciones de grises de una foresta reivindican la importancia de la sombra.

Tapio también se centró en los movimientos que existen en naturaleza para ilustrar su punto de vista. “Las formas naturales me sirven de inspiración. Algunas de ellas aparecen muy aleatorias, aunque luego se revelen rígidamente organizadas en el interior”, sostuvo al proyectar un vídeo de unos pájaros en vuelo.

MASTERDIA. Aprendiendo de los maestros
Tapio Rosenius

El recorrido de Major empezó muy lejos de los paisajes nipones, para ser más precisos, en el universo. “Un lugar muy bonito desde dónde arrancar”, añadió el artista. “Hay que mirar las estrellas para aprender a generar el estupor”, recalcó. El diseñador pasó de las galaxias a las calles de Londres. “La iluminación nocturna de una ciudad es la derivación humana de las luces de las estrellas”, explicó, “pero no hay que olvidar el valor de la oscuridad”. Las reflexiones de Major tomaron en cuenta también el valor social de la luz como elemento de socialización, ya que “la luz es para las personas. Adonde vaya la gente, se crea luz”. El artista británico hizo alusiones también al respeto hacia el medioambiente. “Hay que utilizar solo la luz que se necesita y solo donde se necesita”, aclaró. Y añadió: “Está en nuestras manos encontrar el equilibrio entre los beneficios sociales de luz y la responsabilidad ambiental”.

MASTERDIA. Aprendiendo de los maestros
Mark Major

 Fotos: MASTERDIA

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