Del escritorio de Jim Brodrick. Cómo afecta la luz el medio ambiente

Iluminet agradece a BHP Energy México la traducción de este texto escrito por Jim Brodrick, jefe de programa Iluminación de Estado Sólido, del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE).

La semana pasada, el DOE publicó un informe que abre nuevos caminos en nuestra comprensión de cómo la luz afecta el medio ambiente; bajo el título de “Evaluación del ciclo de vida del impacto energético y medioambiental de los productos de iluminación LED: fabricación y rendimiento” se compara el impacto ambiental de una lámpara LED, una incandescente, y una CFL desde el principio hasta el final de su ciclo de vida, incluyendo fabricación, operación y al desecharse. Este es el estudio más completo de este tipo que se haya llevado a cabo para los productos de SSL referente al impacto energético y al medio ambiente, y es el primer informe público que toma en consideración el proceso de fabricación del LED en profundidad.

Es la segunda parte de un proyecto de mayor envergadura del DOE para evaluar los costos del ciclo de vida del medio ambiente y de los recursos de los productos de iluminación LED en relación con tecnologías similares de iluminación tradicionales. En febrero se público un informe sobre la Parte 1 , con el titulo Review of the Lifecycle Energy Consumption of Incandescent, Compact Fluorescent and LED Lamps. El nuevo informe utiliza las conclusiones de la Parte 1, como punto de partida para llegar a una evaluación más detallada y conservadora del proceso de fabricación y luego emplea esa información para comparar las tres tecnologías de iluminación teniendo en cuenta una gama más amplia de los impactos ambientales.

Hasta ahora, los analistas del ciclo de vida que han estudiado este problema se han visto obstaculizados por la falta de información de material disponible por parte de los fabricantes de SSL. Es muy comprensible que tiendan a no divulgar su “salsa secreta”; sin embargo, el DOE ha podido obtener esa información para el presente estudio pasando a través de diferentes canales, incluyendo una empresa de consultoría que trabaja con los fabricantes, así como dos propios fabricantes. Como resultado se ha podido actualizar la información de “Ecolnvent”, que es la principal base de datos en uso en el mundo para el análisis del ciclo de vida, que pero utiliza sus valores de LED con un indicador más viejo en lugar de utilizar los LEDs de media y alta intensidad que se utilizan actualmente para la iluminación.

Entonces, ¿qué nos dice el nuevo informe del Departamento de Energía? Bueno, por un lado deja claro que las lámparas LED tienen un impacto medioambiental mucho menor que las lámparas incandescentes, y tienen una ligera ventaja sobre las fluorescentes compactas. Mientras que la Parte 1 llegó a la conclusión de que las lámparas fluorescentes compactas y la tecnología LED de hoy en día son similares en el consumo de energía, las dos consumen mucho menos electricidad que las lámparas incandescentes, y que la fase de “uso” (en oposición a la fabricación y las fases de transporte) es el factor que más contribuye al consumo de energía en el ciclo de vida de estos productos, la Parte 2 encontró que la energía que consumen en la fase de uso constituye el impacto ambiental dominante.

Por lo tanto, debido a su baja eficacia, ya que requiere 60W para producir la misma cantidad de luz que la CFL (15W) y el LED (12.5W), se encontró que de los tres tipos la lámpara incandescente era la más dañina para el ambiente durante la vida de los productos en un estudio que examinó 15 impactos diferentes. Éstos incluyeron calentamiento global, agotamiento del ozono estratosférico, uso del suelo, toxicidad humana y daños a los ecosistemas.

La lámpara LED analizada fue un producto de luz blanca sobre la base de un substrato de zafiro, la luz azul, un paquete LED de galio-nitruro bombeando un fósforo amarillo aplicado sobre la lámpara. La comparación contempló la lámpara LED como lo es ahora en 2012 y también como se prevé que llegue a desarrollarse para el año 2017, teniendo en cuenta algunas de las mejoras previstas en la fabricación de LED, como el rendimiento y la electrónica del controlador.

Se encontró que el CFL era un poco más dañino que la lámpara LED de hoy en todas las medidas de impacto con excepción de la de confinamiento de residuos peligrosos, donde el gran disipador de calor de aluminio de la lámpara LED provoca un mayor impacto debido a la energía y los recursos consumidos en su fabricación – lo cual produce un desperdicio significativo que se dispone en los vertederos. La fuente de luz que se desempeño mejor fue la lámpara LED en proyección para el año 2017, ya que se espera que su impacto sea alrededor del 50% menos que la lámpara LED del 2012 y el 70% menos que la CFL.

Las pequeñas diferencias entre la CFL y lámpara LED de hoy no debe ensombrecer el hecho más importante, que es conseguir la reducción sustancial de los impactos ambientales, del orden de 3 a 10 veces más, que será el resultado de la transición del mercado de las fuentes incandescentes hacia estas nuevas fuentes de luz más eficaces.

Cabe señalar que el DOE ha sido muy conservador en los supuestos que hizo para producir el presente informe. Por ejemplo, las proyecciones para 2017 se basan en los LEDs hechos a partir de obleas de 3 pulgadas, aunque la industria ya ha comenzado a moverse hacia obleas de 6 pulgadas, que vuelven el proceso de fabricación más barato y más eficiente al producir menos residuos.

El papel dominante que juega el consumo de energía es compatible con una atención continua por parte de la industria en conseguir los objetivos de eficacia, reducción de costos, y la aceptación del mercado. Al aumentar la eficacia de las lámparas LED, el tamaño del disipador de calor de aluminio (la fuente mayor de su impacto ambiental, después del uso de energía) disminuirá. Los esfuerzos de reciclaje podrían reducir este impacto aún más.

Sería ingenuo esperar que los productos de iluminación LED no tengan ningún impacto medioambiental. Todos los productos de iluminación tienen uno, como lo tienen todos los bienes de consumo. No se trata de no tener ningún impacto ambiental, sino más bien de tener el menor impacto posible. En este momento, las lámparas de LED y las fluorescentes compactas tienen mucho menos impacto sobre el medio ambiente que las incandescentes. Pero en pocos años, con las mejoras esperadas en la tecnología SSL, la balanza se inclinara fuertemente a favor de los LED.

Para más detalles sobre el nuevo estudio, ver el informe en la web http://www1.eere.energy.gov/buildings/ssl/tech_reports.html. La Parte 3 del proyecto, que se centra en el desmontaje y pruebas químicas se publicará a finales de 2012.

Como siempre, si tiene alguna pregunta o comentario, puede comunicarse con nosotros al [email protected].

Esta traducción © 2012 BHP Energy México, S. de R.L. de C.V. Todos los Derechos Reservados. No se permite reproducción y distribución en manera alguna ni por ningún medio, sin previa autorización del propietario.

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