Ser o parecer diseñador de iluminación en Latinoamérica y España

incandescente

En 2012 ¿Cuál es el momento que vive un diseñador de iluminación en América Latina o España?

Tomando como base esta pregunta, Iluminet tuvo la oportunidad de recoger la opinión de algunos diseñadores de iluminación sobre el momento de la profesión en los países latinoamericanos, y quienes estuvieron presentes en la 14ª edición de las Jornadas Internacionales de Iluminación, realizada en la Ciudad de México en junio de 2012.

José María Deza Dacal, mexicano con trayectoria en esta profesión en Europa, declara para explicar la situación que “hace 30 años las soluciones de iluminación eran más sencillas, se ceñían a cumplir con requerimientos técnicos; ahora, la figura del diseñador es la del conocimiento, principalmente en la forma de integración de tecnología para un uso racional de la iluminación”.

José María Deza Dacal
José María Deza Dacal

Para Altimar Cypriano (Brasil) el diseñador de iluminación agrega beneficios al proyecto arquitectónico. “No sólo se trata de la calidad de la luz, en este momento todos estamos preocupados por las cuestiones ambientales, que aparentemente están relacionadas directamente con la labor del diseñador, pero también es del interés de empresarios, de las amas de casa, pues en ello también se integra el factor económico.

Claudia Paz (Perú) tiene una apreciación similar. “Ahora, la gente se preocupa más por la luz, da importancia a lo que percibe, a cómo se ve un espacio y también al cómo se cuida la energía, pero la preocupación va también en la calidad de la luz. Cuando antes se le daba solución a un proyecto desde el aspecto técnico, en un plano eléctrico, se perdía objetividad en calidad de la luz. Lo vemos en las ciudades históricas donde la iluminación urbana no es de calidad y se afecta ese sentido; lamentablemente las normas nos han llevado a eso.

“Por la complejidad técnica de un proyecto arquitectónico se necesita contar con un diseñador de iluminación que sepa balancear ciencia, técnica y arte. Es el hecho de usar eficientemente la luz”, complementa Claudia Paz.

A su vez Sandra Luna (México) señala que el arquitecto está al pendiente de muchos elementos que conforman un proyecto, y en cada uno debe tener cerca a un especialista. “Es claro que ahora debas buscar a un consultor, ya que es muy diferente imaginarte la luz a verla en realidad, es decir, esa diferencia te la da conocer materiales, equipos y tecnología, los cuales son una realidad en el diseñador de iluminación.

“El diseñador se busca su lugar mostrando su trabajo, ofreciendo lo que puede aportar a la obra arquitectónica en el momento en que no lo tiene; es el hecho de valorar lo que la iluminación puede generar a un proyecto”, reitera Luna.

Maurici Ginés (España) plantea que contratar al diseñador de iluminación a fin de cuentas significa ahorro al cliente. “El objetivo principal es transmitir sensaciones, comunicar la percepción por la que fue creado un espacio por el arquitecto a través de planteamientos lumínicos bien considerados; entonces, una aplicación bien pensada es la que puede generar más ahorros de energía, lo cual es muy importante en nuestro tiempo.

Maurici Ginés
Maurici Ginés

“Hay demasiadas lámparas, luminarios, sistemas de control, más el adecuado uso de la luz natural, todo ello es conocimiento del diseñador y lo hace un conocedor. Así que además de ser creativo, el diseñador debe proporcionar una experiencia visual, tiene que resolver el problema de la obra, ser eficaz en sus planteamientos y conocer el mercado para saber usar los productos eficientes, por eso es un especialista en el tema”.

Javier Ten (México) puntualiza a Iluminet que de nada vale una inversión que se haya hecho en un arquitecto si la obra solo luce de día; “los diseñadores de iluminación damos calidad a la vida nocturna. Todo se ha vuelto más complejo y todos esperan productos más elaborados, y esa sofisticación que marque la diferencia ante clientes y frente a la competencia la hace el diseñador de iluminación”.

Javier Ten
Javier Ten

Rafael Gallego (España) hace una disertación muy especial. “En el mundo ya hemos pasado la necesidad de poner luz para no golpearnos por donde caminamos; ahora le pedimos más cosas a la luz, las cuales tienen que ver más con comunicar, con brindar valor añadido, con generar entornos más saludables, confortables, que marquen diferencias con respecto a otros, y esas necesidades son las que toma en cuenta en la cadena de la iluminación al diseñador.

“En un proyecto arquitectónico, el ingeniero no contempla los aspectos emocionales de la luz. ¿Entonces por qué contrato a un diseñador? Para que le de más contenido a mi proyecto, para que tenga más valor y se más coherente la propuesta de iluminación”, continúa el también académico español.

Como Sandra Luna lo indicó, para Kai Diederichsen (México) la complejidad de las tecnologías amerita tener a un especialista, pues el arquitecto “todólogo” ya es cosa del pasado; enfático agrega que lo negativo del asunto es que no hay una profesionalización del especialista. “En nuestros días cualquiera puede ser llamado diseñador de iluminación, y el trabajo de mala calidad demerita lo que otros hacen bien, el de quienes por años han dedicado mucho tiempo y dinero a incrementar su conocimiento, tan importante en este ramo”.

Diederichsen va más allá en la plática con Iluminet. “Que bueno cada vez tengamos más aceptación en el entorno, pero cuidemos no echar a perder el mercado. Para ello debemos procurar nuestra profesionalización al establecer reglas mínimas para reconocer que alguien es diseñador de iluminación, con una experiencia mínima, bajo el modelo que ya se tienen en otros países.

“Es cuestión de certificarte a través de exámenes, cursos de actualización, para avalar que tienes el conocimiento que implica la iluminación en lo técnico, lo arquitectónico, lo psicológico o lo fisiológico. Ello nos obliga a quienes tenemos más tiempo a estar actualizados”.

Consolidar la unión

Si bien el lugar del diseñador de iluminación cobra valor poco a poco en Latinoamérica y España, se busca también su consolidación mediante la cohesión de sus principales representantes. Las asociaciones de profesionales a nivel internacional sirven como línea a seguir entre los especialistas iberoamericanos, quienes asumen el compromiso de lo que beneficiará a las siguientes generaciones.

Al respecto, Rafael Gallego, uno de los promotores del Encuentro Iberoamericano de Diseñadores de Iluminación (EILD), a celebrarse en México en octubre de 2012, indica a Iluminet que el momento que viven estos especialistas se puede medir por el número de profesionales que hay en el mercado, y añade que hay países que están teniendo un crecimiento muy notable, como Chile y México.

Rafael Gallego
Rafael Gallego

“Es importante comunicarnos para que poco a poco se considere la figura del diseñador de iluminación en los proyectos de nivel internacional”. Agrega que eventos como el EILD o las Jornadas Internacionales de Iluminación colaboran en el intercambio de experiencias que son comunes entre los profesionales de ambos continentes.

José María Deza Dacal comparte la opinión de Gallego. “Es muy importante saber que los diseñadores de iluminación de otros sitios tienen problemas similares a los tuyos, y en eventos como las Jornadas surge propuestas para que la profesión tome mayor profesionalización y que no se le tome como un consultor, que se le integre desde el principio de un proyecto arquitectónico”.

“Este es un muy buen momento para la especialización —puntualiza Javier Ten—, es el inicio de una etapa de madurez de la profesión. Antes se trabajaba de forma aislada y hasta ahora hay un sentido de comunidad; en eventos como este nos encontramos y compartimos los conocimientos, son foros de intercambio de ideas. El sector seguirá madurando y seguirá recibiendo a más jóvenes que serán el futuro de esta profesión”.

Altimar Cypirano ve con optimismo la consolidación del gremio. “Creo que necesitamos de asociaciones fuertes para intercambiar información, conocer nuestros trabajos a nivel continente para que se solidifique nuestra profesión. Debemos mostrar nuestros trabajos también fuera del continente, pues no estamos alejados en la calidad de lo que se conocen en el mundo”.

Kai Diederichsen habla del valor de la unión de diseñadores de iluminación en un ámbito poco mencionado. “Es importante también encontrar un estándar de cobranza, es decir, saber cuánto se cobra por un proyecto, porque hemos encontrado que hay colegas que cobran 10% de lo que cobramos quienes tenemos seriedad y reconocimiento en el mercado.

“Por otra parte, las empresas fabricantes tienen poder económico enorme, y pueden llegar no solo a regalar el diseño si no también el producto y contra eso es muy difícil competir.

Finalmente, Diederichsen apunta que México está creciendo en el número de diseñadores de iluminación, hay más instituciones formadoras de especialistas, “pero lo que hay que cuidar es que no siempre te encuentres a los mismos maestros, y también en eso hay que dar oportunidad a los jóvenes. El diseño de iluminación también es un negocio y por ello no debemos descuidarlo quienes participamos de ello”.

3 comentarios en “Ser o parecer diseñador de iluminación en Latinoamérica y España

  1. Que buen articulo, aunque me parece que es un tema de mas profundizar. ademas de evitar el cmparativo de como un ingeniero ve la luz. Entendemos que esto es un arte o una tecnica a su vez, q estan ligadas y son basicamente uno. Creo que nuestra tarea coomo disenadores es incentivar la profesion sin desmeritar quien seas como profesional, q seas tan bueno en en percepecion, como en espacialidad, como electrotecnia.
    Esto es un mundo que lo contiene todo, como cuando los artistas eran arquitectos, filosofos, ingenieros, pintores, etc… La luz lo es asi, esta en la vida hasta del vendedor ambulante, porq la ve y la siente y sin ella no podria vender.
    Todos hacemos parte de este sentido comun mediante verbos como moldear, transportar, exhibir, pero basicamente es diseñar con la luz.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: