La tecnología está en México al servicio de la iluminación

Jorge Bercovich, Director Operativo de ELMSA, nos recibió para hablar de esta empresa que se ha mantenido en el mercado mexicano por más de 50 años

 

elma-jorge-bercovich

Electro Lighting Mexicana nació en 1961, fundada por la visión emprendedora de Moisés Albert como una empresa 100% mexicana dedicada al diseño y manufactura de equipos de iluminación, lleva ya 53 años y contando. ELMSA tuvo la suerte, o el reto, de surgir en la época en que la fluorescencia se perfilaba como una alternativa tecnológica para el negocio de la iluminación. El actual Director Operativo, Jorge Bercovich, abre sus puertas a Iluminet para compartir detalles muy interesantes de esta compañía que entró a la industria con la iluminación de las primeras líneas del metro de la Ciudad de México, el Centro Bancomer y otros espacios importantes.

“Al inicio, el esquema fue prácticamente a nivel nacional con clientes independientes que establecieron bodegas en el interior del país y a quienes despachábamos nuestros gabinetes desde Naucalpan, luego, en sitio, ellos instalaban la fuente y el balastro que requerían”, relata Jorge Bercovich.

En 1996, la compañía se enfrentó a un proceso que la obligó a tomar nuevos rumbos tras la pérdida de su director en un accidente aéreo en Perú. La coincidente entrada de los balastros electrónicos al mercado demandaban a los grandes fabricantes que trajeran la nueva tecnología a nuestro país, pero éstos no tenían planes de hacerlo. “Fuimos a Estados Unidos a traer los equipos. Trabajamos un proyecto con Banamex siendo los únicos en México en contar con estos productos”, menciona Bercovich. “Como es sabido, la tecnología avanzó y más tarde el T8 se estableció como la tecnología de iluminación en fluorescencia y, junto con el balastro electrónico, estuvo disponible en el país.”

“Tuvimos buenos años porque, como dice el dicho, el que pega primero, pega dos veces”, y la empresa pegó duro porque, además de aquella incursión con las fluorescentes, viajó a ferias en el extranjero en busca de nuevas ideas, “fuimos a Frankfurt, a Lightfair, para ver las tendencias de producto, de diseño; empezamos a ver y conocer la maquinaria que nos permitiera hacer otros procesos”, comenta el directivo.

“ELMSA es muy disciplinada en su administración.” Jorge confiesa que son una empresa conservadora que busca mantener sanas sus finanzas, por lo que no toman préstamos bancarios ni otro tipo de financiamientos, optan por esforzarse para poder adquirir nueva maquinaria, más flexible, con su respectiva capacitación, sin comprometer la economía de la compañía.

elmsa-corta-dobladora

Nos hemos transformado, ahora hacemos diseño integral de luminarias y no sólo gabinetes

Las nuevas herramientas de software permitieron a la compañía responder a las demandas estéticas y funcionales de los diseñadores de iluminación. “Empezamos a trabajar con ellos porque nuestra tecnología permitió hacer diseños nuevos; lo que empezaba como trazos con lápiz y papel, llegaba a ser un modelo en tercera dimensión. El 70% de nuestra producción es de diseños especiales, que van desde el ajuste de una varilla, hasta todo el luminario. Nos hemos transformado, ahora hacemos diseño integral de luminarias y no sólo gabinetes”.

“No le decimos que no a los proyectos.” Jorge Bercovich asegura que su gente se mueve rápido y aunque en ocasiones sólo se trate de contratos por cincuenta luminarias o menos, desarrollar esos productos sienta precedentes para hacer frente a negocios más ambiciosos que pueden presentarse después. “Son formas de expandir la mente”, comparte una anécdota, “curiosamente, hace tiempo diseñamos una luminaria que bautizamos como modelo Metro, un equipo muy interesante porque tenía muchas posibilidades, colocándolo en una línea continua, se le podía integrar sistemas de voz y datos o colores acordes a cada estación”, recuerda que concursaron varias veces en las licitaciones del metro de la capital mexicana, pero nunca lograron un contrato, sin embargo, “cuando se hicieron las primeras 7 estaciones del metro en la ciudad de Panamá, instalaron esta luminaria que originalmente se había pensado para México”. Sin duda, el tiempo es un factor determinante, “hoy fabricamos productos que hace 10 años no habíamos soñado”.

ELMSA y las nuevas tecnologías de iluminación

Con respecto a las nuevas tecnologías Jorge Bercovich comenta: “El surgimiento del LED trae una gran ventaja por el ahorro de energía, pero con un gran reto de diseño, pues es más direccional. El OLED, en este momento, tiene aplicaciones más estéticas que funcionales. Nosotros estamos más involucrados con la iluminación de grandes espacios y, por ahora, no veo el OLED para esta sección del mercado”, no obstante, tampoco se cierra a la posibilidades de que esto ocurra, “representaría para nosotros varias oportunidades, en general, tenemos una filosofía de disponibilidad.”

Considera que los LED han cambiado paradigmas en varios aspectos, “con esta tecnología no se trata nada más de la disponibilidad financiera o de stock, implica otras cuestiones, como las actualizaciones tecnológicas que se dan cada par de meses. Hay que ser muy precavidos con lo que se va comprando, porque si no al rato te quedaste con la mula de seises…” Jorge Bercovich habla del compromiso de la marca: “Tenemos claro que nuestro cliente requiere de un servicio integral, sabe que durante el tiempo que usa el equipo nosotros vamos a estar ahí.”

Pero aclara que no sólo es presencia, es acción, “nos ponemos al servicio de los clientes con nuestra experiencia. El diseñador que está trabajando con un corporativo europeo para poner oficinas en Polanco necesita un diseño exquisito, tecnológico y de última generación. Algo diferente a lo que está buscando un inversionista que monta bodegas para renta en la carretera del corredor Querétaro-Nuevo Laredo, que no tiene alguna necesidad muy de avanzada”.

Bercovich es fiel seguidor de la tradición ELMSA de buscar y ofrecer trabajo mexicano en primer lugar, pero es claro que también sabe reconocer cuando el artículo que resuelve una necesidad debe venir de otros lares. “Ahora importamos de Inglaterra un acrílico microprismático que no existe en el país”, insiste, “si te lo pide la tendencia del diseño tienes que ir a donde está el producto. La idea es que los diseñadores sepan que somos una alternativa mexicana 100% confiable”. La ventaja que brinda funciona en ambos sentidos, “esto nos ha abierto las puertas en Centroamérica y Estados Unidos; tenemos una ventana para la exportación y que también nos replantea nuestro negocio porque nos exigen más”. Se dice afortunado por la oportunidad de enfrentar retos que permiten competir con buenas opciones tecnológicas en el país, antes que sucumbir ante el agobio de importaciones desmedidas, “tenemos el beneficio del contacto con varios talleres para hacer sinergía y ofrecer a nuestros clientes producto fabricado en México y no optar por el producto de baja calidad”.

elmsa-planta

La Industria en México

“Ser industrial en este país es una labor quijotesca, tienes que estar muy listo.” Describe asombrado lo que ha observado en parques industriales, como el del municipio de Naucalpan, donde se han vaciado bodegas porque los empresarios prefieren sólo mercar y no producir: “Había una que era doble, tenía 300 empleados, pero empezó a traer producto de China, al final se quedó con sólo una bodega de las dos, ahora no tiene problemas con la Secretaría de Trabajo, ni con sindicatos.” El problema de esta tendencia es el impacto en el mercado laboral, pues donde trabajaban 300 personas, ahora trabajan 40. “Nosotros pensamos que es importante mantenernos como fabricantes en México, a pesar de los problemas que implica. Trabajando en conjunto con los diseñadores hemos encontrado un nicho comercial lo suficientemente generoso para mantenernos.” Agradece el ánimo de flexibilidad que ha ostentado la empresa, “hacemos equipos especiales que nos han pagado bien, lo que no habría pasado de quedarnos sólo en el negocio de gabinetes”.

El directivo compara a la planta con un museo, en el mejor de los sentidos, porque posee maquinaria “viejita” trabajando a lado de los equipos más modernos de la empresa, también porque el valor de la permanencia de ELMSA aumenta con el tiempo, “la gente sabe que tiene un respaldo en el suministro, los diseñadores pueden dar rienda suelta a la parte creativa y saben que somos una empresa que no va a desaparecer el día de mañana”, nada que ver con la tendencia actual, “ahora cualquiera compra un contenedor, forma su empresa y cuando alguien necesita reclamar una garantía, la empresa ya no existe”.

Atribuye las oportunidades de desarrollo de la empresa a la evolución que, gratamente, ha tenido la iluminación en México, “hace 25 años la iluminación se vendía en las ferreterías, había lo de siempre y trabajabas con lo que había”, ELMSA ha crecido e integrado el aspecto estético al técnico, “trabajamos en conjunto con los diseñadores para cumplirlo y rara vez decimos que no”.

elmsa-viejita

La vinculación con la academia y las instituciones

La amena entrevista no podría terminar sin mencionar algo que es de capital importancia para la sociedad: la formación de los nuevos talentos. Jorge Bercovich asegura que su participación en la IES ha facilitado el vínculo con las instituciones educativas. “No tenemos presupuestos de publicidad para hacer ferias o promociones, pero tenemos la planta para tratar de ser generosos y abrir las puertas para que nos visiten.” ELMSA ha recibido a estudiantes de la UAM y también ha participado en diplomados organizados por la UIA. “Tratamos de que la gente venga y conozca lo que hacemos porque estamos orgullosos y queremos que sepan que la tecnología está en México al servicio de la iluminación.”

1 comentario en “La tecnología está en México al servicio de la iluminación

  1. Felicidades a Jorge Bercovich y su valioso equipo de trabajo, quienes hemos tenido la fortuna de colaborar con ellos sabemos de la calidad y el compromiso de servicio que existe en su persona, Enhorabuena por ELMSA y que sigan sus éxitos !!!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: