La iluminación de la biblioteca Morgan: de Edison a los LEDs

El museo buscaba iluminar los espacios arquitectónicos con un toque dramático, pero sin exagerar.

La Biblioteca y Museo Morgan fue fundada en 1906, con el fin de resguardar los manuscritos, dibujos y libros antiguos coleccionados por el financiero John Pierpont Morgan.

biblioteca morgan

En 1924, el hijo de Morgan convirtió la biblioteca privada de su padre en museo, con la finalidad de que la colección fuera pública. El diseño de ese recinto estuvo a cargo de Charles Follen Mckim.

En 2006, el museo Morgan adquirió notoriedad con la inauguración de una ampliación de 75 mil m2, después de 100 años sin tener una restauración interior. Tres nuevos pabellones acabados en acero y vidrio se integraron a los tres edificios existentes. El diseño estuvo a cargo de Renzo Piano en colaboración con Beyer Blinder Belle Architecs & Planners (BBB).

La construcción comenzó en junio (después de dos años de meticulosa planificación) en la rotonda, biblioteca, estudio, y la oficina del bibliotecario. El proyecto incluye una estrategia nueva en iluminación, la restauración de muebles de época, accesorios, decoración aplicada y murales; nuevo trabajo de casos de exposiciones renovables y mejoras eléctricas y mecánicas.

BBB ayudó a determinar el alcance del trabajo y el proceso de implementación. La supervisión de la empresa y el papel del diseño fueron clave para que el proyecto fuera aceptado por la Comisión de Preservación de Monumentos Históricos de la ciudad. La intervención estructural se limitó al óculo de la rotonda, pero también se acreditó y se supervisó la reinstalación de lámparas originales que habían estado almacenadas durante décadas.

Algo fundamental en el proceso de restauración del museo fue el diseño de iluminación. Morgan fue un discípulo de Thomas Edison y uno de los primeros en utilizar la energía eléctrica. Su casa fue la primera en Nueva York que disfrutó de la luz eléctrica y fue el mismo Edison quien supervisó la instalación en 1880.

Diseñado por el Grupo de Diseño Renfro (una firma de diseño de iluminación local con conocimiento especializado en proyectos de restauración de museos y bibliotecas), el museo cuenta ahora con un sistema de iluminación que utiliza incandescentes, fibra óptica, halógenos, flourescentes y LED.

“El objetivo era dramatizar las características arquitectónicas y obras de arte sin exagerar. Estábamos decididos a crear una experiencia visual llena de matices en la que resuenen los artefactos”, explica Brian Regan, subdirector del museo.

Los visitantes encontrarán manuscritos originales de Balzac, Charles Dickens, dibujos de Leonardo Da Vinci, Durero, Picasso. Lo último que ha podido verse han sido tres de las primeras biblias impresas por Guttemberg.

 

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