Dar luz a la memoria

La iluminación de memoriales ayuda a subrayar lo que no debe ser olvidado


Muchas personas han desaparecido sin dejar huella y su ausencia tan repentina marca a las familias y a las sociedades. Las desapariciones tienen siempre en el fondo un contexto de violencia y la evanescencia de los seres queridos deja –en quienes permanecen– duda y misterio.

En algunos sitios se han erigido memoriales por aquellos desaparecidos durante las dictaduras o en los trayectos de la migración, que apelan a que la sociedad recuerde. La iluminación juega en ellos también su papel. Iluminar los memoriales es trasmitir el mensaje del no-olvido, no dejar que a la memoria –significada en el memorial– le cubran las sombras de la noche: que siempre perdure el recuerdo de lo que ha pasado en terribles circunstancias.

La luz tiene un papel muy simbólico en la cultura: verdad, transparencia, lucidez, esperanza. Iluminar los memoriales es reforzar estos significados a través de lo inmaterial: la luz. La iluminación puede ser algo tan concreto como un LED y a la vez algo tan simbólico como el redescubrimiento de una verdad pasada.

En memoria de los migrantes desparecidos, Ecuador

En el cementerio patrimonial de la ciudad de Cuenca, Ecuador, se encuentra un pequeño, humilde pero significativo memorial en nombre de los migrantes desaparecidos. La migración es un fenómeno común de esta región de Ecuador, varios de los que tomaron este camino desaparecieron en algún punto, prácticamente sin dejar rastro pero sí una profunda incertidumbre: ¿vivos o muertos? ¿cómo, cuándo, por qué? Por las noches el memorial, que es discreto durante el día, se ilumina y resalta los perfiles blancos sobre el vidrio que representan a decenas de hombres, mujeres y niños andando sobre un camino de luz. En el silencio del cementerio, en la oscuridad de la noche, ésta es sin duda una imagen impactante que sacude los sentimientos e invita a la reflexión.

Memorial al migrante desaparecido. Foto de Arqa.com

Memorial en recordación a los detenidos y desaparecidos, Uruguay

Al oeste de Montevideo, sobre un cerro –símbolo nacional de Uruguay– se encuentra el Parque Vaz Ferreira. En esta zona agreste se halla un memorial en recordación a los desaparecidos durante la dictadura del país austral. Éste consiste en un pasillo plano, que lo cercan dos paredes de cristal en cuya superficie están grabados los nombres de los desaparecidos. En las noches unas luces iluminan el cristal que se encuentra en el claro del parque, que se vuelve fuente de luz en medio de la oscuridad. Llama la atención los nombres que, aún al caer la noche, permanecen legibles, recordatorio de las vidas que los hechos violentos del pasado se llevaron. Al pasar hay que leer los nombres, cada uno asociado a una vida, pues no han dejado cuerpo, no han dejado huella y nuestra memoria será su única sepultura.

Memorial en recordación a los detenidos y desaparecidos. Foto de: Cabanes López de Haro arquitecto

Memorial a las Víctimas de la Violencia, México

Enormes placas de fierro se erigen en un terreno que se abrió al espacio público, en lo que antes había sido propiedad restringida de la Secretaría de la Defensa. En algunas de esas placas están los nombres grabados de las víctimas de la violencia que explotó en México a partir de 2007. Según sus constructores, las grandes piezas en medio del bosque pretenden comunicar la ausencia de los desaparecidos y asesinados. Un lugar privilegiado en memoria de miles de personas que fueron arrancadas a México.

Foto de: Sandra Pereznieto

Lo técnico y lo simbólico se entrecruzan y la memoria es un punto más en que estos aspectos convergen. La luz ayuda a señalar sentidos, a dar mensajes, a crear atmósferas para que las personas piensen y reflexionen sobre lo que se alumbra.

La luz indica algo, pero su mensaje no tiene la misma concreción que la palabra escrita, una foto o una grabación; la luz queda abierta a una infinita cantidad de interpretaciones al igual que la memoria.

La luz, con su profunda carga simbólica, puede jugar un papel social, ayudar a recordar y, tal vez, incluso a la resiliencia. No hay que ver el diseño de iluminación como mero acto ornamental. La luz puede transmitir sentimientos, aunque estos disturben y hablen de una situación dolorosa. Si la luz es también lenguaje, debe también ser capaz de hablar del horror así como lo hace de lo bello.

Fuentes:

arqa.com

http://www.montevideo.gub.uy/ciudad-y-cultura/arquitectura-y-patrimonio/memorial-en-recordacion-de-los-detenidos-desaparecidos

http://www.cabaneslopezdeharo.com/memorial-de-recordacion-a-los-detenidos-desaparecidos/ Cabaneslopez de haro arquitectos

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