LEDs más blancos, ¿la tendencia?

Hace unas semanas la compañía japonesa Mitsui Kinzoku presentó un LED blanco más brillante que los actuales en un 50 por ciento, el cual genera una luz blanca muy pura, con la misma intensidad y menor consumo energético.

Por lo pronto, el inconveniente que enfrenta su proceso de fabricación es resulta un tanto más costoso que los LEDs blancos actuales; no obstante, su comercialización iniciará a fines de 2008, y al incrementarse su producción paulatinamente se reducirá su precio para hacerlo competitivo.

Hagamos un breve repaso por la historia de los LEDs:

En 1962 Nick Holonyak Jr. creó el primer diodo emisor de luz (LED) en los laboratorios de General Electric; eran de color rojo y se emplearon como indicadores; su frecuencia de emisión de unos 650 nm con una intensidad relativamente baja, y para su creación se combinaron Galio, Arsénico y Fósforo (GaAsP).

Durante la década de los 70 aparecen los LEDs verdes, amarillos y naranjas gracias a innovadoras combinaciones de materiales. Empezaban a verse en calculadoras, relojes digitales y equipos de monitoreo. También se desarrollaron LEDs infrarrojos, los cuales se hicieron rápidamente populares en los controles remotos de los televisores y otros artefactos del hogar.

Al principio de los 80 surgen LED’s de mayor calidad y más eficientes con nuevas tecnologías, los cuales consumieron menos energía y generaron 10 veces más luz que las generaciones anteriores. Ahora se anexan las aplicaciones de pizarrones de mensajes y señalización exterior, y hacia el final de la década se desarrollan LED’s de uso más rudo.

En los 90 emergió en el mercado tal vez el más exitoso material para producir LEDs: AlInGaP (Aluminio, Indio, Galio y Fósforo). La combinación permite una gama de colores desde el rojo al amarillo, además su vida útil es sensiblemente mayor, aproximadamente de 100 mil horas, aun en ambientes de elevada temperatura y humedad. Hacia la mitad de la década, el Dr. Nakamura inventa el LED de color azul en los laboratorios de Nichia, y más tarde surge el emisor de luz blanca, lo cual abre considerablemente el mercado, aunque éste se enfoque con mayor énfasis a semáforos, pizarrones de mensajes variables, aplicaciones Automotrices, Iluminación arquitectónica y de display’s.

En resumidas cuentas podemos mencionar que las lámparas de LEDs tienen mayor duración (entre 7 y 10 años) que los focos tradicionales, son más resistentes a los golpes y su vida útil es mayor. Su rendimiento energético es de hasta el 90 por ciento, mientras que en el caso de las bombillas el nivel de eficiencia es de alrededor del 10%.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: