De la luz como alimento

karnakmar

Posiblemente podemos ver los rasgos generales de nuestra alimentación ordinaria simplemente entre los sólidos y los líquidos.
Adicionalmente, también podemos reconocer la digestión como el tiempo de una respiración conectado al día de la célula y a la vida de la molécula.
Los ciclos digestivos son vida, día, noche, respiración, tiempo.
Una vida está dividida en días unidad luz-obscuridad.
Dormir es el cerrojo del tiempo en la noche, despertar es la puerta al sueño del día.
Y en todo esto, la luz en la medida, como el gran Pacificador Universal.
En la percepción orgánica, la unidad día de 24 horas es el ciclo completo en la digestión del ser humano que en su promedio  vive 28,000 días equivalentes a 75 años.
Un ciclo de digestión de comida es de 24 horas día.
Un ciclo de digestión del aire es de 3 segundos día.
Cada respiración es una impresión repetida 28,000 veces en un día.
Cada impresión es impactada por la luz en el tiempo.
No es arriesgado decir que  alimentar  es iluminar el cuerpo.
Podemos percibir que al comer ingerimos lo orgánico que ya ha sido alimentado por la luz.
Vemos que la luz alimenta a la naturaleza, y ésta naturaleza alimenta a todo y a todos.
Una manzana en su proceso de vida se ha alimentado de dióxido de carbono, más agua, más luz.
Morder una manzana es morder luz.
Y el alimento, al igual que la luz, es ordenador del tiempo en el cuerpo físico, mental, emocional, instintivo, espiritual y consciente en el ciclo de la vida de cada ser humano.
Como en la fotosíntesis, la vida depende de la energía Luz-Solar atrapada en el proceso fotosintético responsable de la producción de toda la materia orgánica llamada biomasa.
Alimento y luz son incidencias orgánicas en la impresión de la memoria.
Así en la Arquitectura, el uso correcto en la fusión del color y la luz, en la cocina el uso correcto en la fusión del sabor y la luz, en los procesos envolventes del la unidad estática tiempo.

Gustavo Avilés.

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