Por qué diseñar la luz

 

Marco Antonio Góngora Amaro. Presidente de la Sociedad de Ingenieros de Iluminación (IES por sus siglas en inglés) Sección México

La magia de la luz natural y la luz artificial

Cuando Prometeo nos dio el regalo del fuego divino en nuestras cuevas, éste fue robado por Zeus, y aunque según la leyenda el fuego simboliza la dualidad entre lo bueno y lo malo, pues el fuego ilumina pero también quema, nos permite discernir en esta leyenda sobre el o los diferentes significados de iluminar. Para mi y en esta ocasión, si ; definitivamente hay que verlo como un regalo divino de los dioses, un regalo que nos permite ver todo lo que deseamos y más; es un regalo de magia pura, o es una especie de lámpara de Aladino a la que no solo le puedes pedir tres deseos, pues la maravilla de esta magia nos permite conocer el mundo que nos rodea, recordarlo y plasmarlos en arte si es necesario, o en recuerdos maravillosos mejor aun, la vida misma ; es la luz que nos permitió ver y observar, lo malo y lo bueno, lo feo y lo bello, lo maravilloso de lo estupendamente increíble; y cuando mediante diferentes técnicas y tecnologías de hoy nos permiten modificarla y orientarla, prenderla o apagarla, sentimos innegablemente que tenemos el control de la magia, la magia de la luz.

La cultura evoluciona rápidamente, la luz no deja de ser una paradoja, aun cuando las ondas de sonido necesitan aire para transportarse, las olas ondas de agua, la luz es capaz de transportarse en el vacío, y nosotros podemos interactuar con ella, tocarla, sentirla y probarla si somos afortunados vemos sin esfuerzo, una sensación natural.

Luz es una historia también de sombras, si nos basamos solo en el efecto físico de la luz “visible”, este es un solo un espectro electromagnético que va de los 380nm a los 780nm.

La luz viene del Sol, o una flama, una luciérnaga. En realidad la luz no podemos verla, lo que vemos es el reflejo de los objetos que ésta produce.

Sin embargo, cuando nos enfocamos a algún diseño de iluminación en particular, lo que nuestra mente hace es intentar interpretar los efectos que produce la luz natural en nuestra vida cotidiana.

Lo que vemos también son las sombras, los colores, las texturas, el contraste, la forma.

Cuando apreciamos la luz natural nos asombramos de los efectos que ésta puede producir pero sobre todo también nos crea emociones y sensaciones, nos puede hacer cambiar nuestro estado de ánimo y también por que no influir en nuestro comportamiento cotidiano.

Alguna vez leí en algún lugar que “La luz es como la música, siente, revela y crea espacios”.

Desde los principios de la humanidad el Sol ha sido interpretado como una deidad y algunos pueblos basaban su vida alrededor de éste; vivían con el miedo de que algún día se acabara, no entendíamos su origen, pero respetábamos su “magia y poder”.

Ahora sabemos que la luz es la misma, que se refiere a un espectro y que lo que vemos es el reflejo de ésta sobre las superficies. Sin embargo, en la luz podemos encontrar muchos significados en diferentes situaciones ¿Un atardecer en verano es igual que una mañana con neblina? ¿Un rayo fuerte de luz en un teatro es lo mismo que una luz de una vela?

Todos sabemos de manera intuitiva que esto no es así, pero ¿como podemos evaluar los diferentes atributos y calidades de esto que conocemos como luz?

La luz le da ritmo a la vida otra vez de tantos efectos visuales y no visuales, regula nuestros días, nuestras noches, el invierno, el otoño, el verano, la primavera, todavía más, la luz regula nuestro reloj biológico, por eso afecta hasta nuestro estado de ánimo.

Una vez que entendimos los ciclos de la luz y sus fenómenos naturales, y antes de llegar a los diseños y tecnologías tan sofisticadas de nuestra época detengamos a pensar un poco que antes de la luz eléctrica ya se diseñaba la luz.

Es un solitario y universal lenguaje en si mismo, la luz es una liga, la unión en la humanidad, si esto lo acompañamos del gran espectro de necesidades y emociones, esta define culturas y revela la Arquitectura.

Crea sombras y nace de las sombras, la luz tiene el poder de hacer, de crear, de enaltecer, de discriminar, de generar confort o todo lo contrario, la luz nos puede inspirar y crear un sentido de comunidad.

Pensemos en la civilización maya que utilizaba la luz y el juego de sombras durante el solsticio y equinoccio del año para representar a su deidad la serpiente emplumada “Quetzalcóatl” haciéndola descender por la pirámide conforme el Sol hace su movimiento natural durante el día dando la impresión de que ésta baja por las escalinatas. O pensemos en las Catedrales Góticas, donde la luz que pasa a través de las ventanas y vitrales no solo se diseñaba con la intensión de tener luz en el espacio sino que esta también reflejaba un sentido divino, necesitaban mostrar la magnificencia de Dios.

Pero no solo en la Arquitectura y con fines religiosos se pensaba en la luz, observemos pinturas de Monet, Leonardo Da Vinci, Vincent Van Gogh y a muchos otros de estos artistas en donde este fenómeno formaba parte fundamental de sus obras. Esto no es otra cosa más que la posición de maravillarse con la luz y no perder la capacidad de observar. Los músicos piensan en música y la escriben hay algunos que han desarrollado un método para “escribir luz”, éstos han aprendido verdaderamente a ver.

Pensemos ahora en el Rey Sol, Luis XIV, pues el fue el precursor de que iluminemos las calles, pero este Rey no pretendía solo iluminar las calles el quería demostrar su poder y pretendía extender la luz del día durante la noche.

¿Y a donde queremos llegar con todo esto?

La luz se ha diseñado ya desde hace muchísimos años, y ahora sólo estamos usando esos mismos elementos o criterios para hacer nuestros espacios más eficientes y bellos. Por que este es el resultado de que la luz nos permite ver, el diseño de iluminación nos permite ver solo lo que queremos ver.

“Con el uso de la luz y sin alterar demasiado el dramatismo en el texto es posible algunas veces cambiar completamente la impresión e intensión de la escena convenida”: Lois Hartmann (director de teatro).

El diseño implica propósito e intención, pero todos hemos escuchado alguna vez las palabras “hacer algo bajo diseño”.

Algunos diccionarios definen al diseñador como alguien que origina un plan o un esquema, está bien; bajo este concepto todos somos diseñadores de nuestras vidas. Pero para diseñar luz primero tenemos que aprender a ver, por que ver utiliza mucho más fuentes de información que las que conoce el ojo, éste incluye el conocimiento ganado de experiencias previas, por que el ojo es solo un receptor de la información, no es una cámara que toma millones de fotografías a cada instante, ver incluye a todos los sentidos, como tocar, oler, probar, escuchar. Y con este estímulo siempre hay una respuesta a estos como el olor, el miedo, que te guste o disguste algo, odio, amor. Este proceso trasciende nuestras experiencias y es el principio de nuestro conocimiento sin el cual nuestras vidas se verían definitivamente limitadas. A este proceso se le llama percepción, y éste y el pensamiento no son independientes.

Hay que usar los ojos para activar tu cerebro a una experiencia visual y verdaderamente interactuar con el espacio en vez de solamente mirarlo.

Una vez que abrimos los ojos nos encontramos con un mundo privilegiado de colores, texturas formas y movimientos, nuestros ojos beben literalmente estos ingredientes y deja que nuestro cerebro se llene de este conocimiento.

Nunca he visto un Luxómetro que tenga ojos, por que éstos pueden medir niveles de luz en el piso, pero no son capaces de medir emociones, un aparato de estos no puede decirnos mucho de lo que vemos o sentimos en ese momento, por eso la luz es mucho más que una medida, por eso necesitamos aprender a “VER” .

De todos los valores que poseemos el más grande de ellos para mí es la imaginación, gracias a ella hemos llegado hasta donde estamos. Esta claro para nuestro caso la reforzamos con la técnica. El reto es trabajar con una mente abierta pero no vacía.

Debemos pensar, debatir, visitar museos, viajar, hablar de política, ir al teatro, al cine, escuchar música; hay que leer pero no sólo cosas relacionadas con nuestra disciplina, leer poesía, filosofía, drama , ficción, mientras más conozcamos el mundo que nos rodea mejores seremos en el desarrollo de nuestras vidas y de nuestra profesión.

Los diseñadores exitosos y excepcionales son aquellos altamente motivados, ambiciosos, arriesgados pero con la capacidad de asumir las consecuencias de sus riesgos y de su pensamiento independiente.

La luz para mí es una de las herramientas más poderosas de la Arquitectura, mantén tus ojos y tu mente bien abierta y evalúa cada experiencia visual y cuando algo se vea bien pregúntate y pregúntate todo lo que puedas, ¿qué tipo de luces son?, ¿de dónde vienen?, ¿cómo hacen que se vea la gente?, ¿cómo se ven los materiales y los colores?, ¿qué ambiente percibes?, ¿la gente está a gusto?, escucha los comentarios, ¿de qué hablan?, ¿tú cómo te sientes?, ¿qué harías tu?

Absorbe todo lo que ves, luego tradúcelo en términos propios y recuerda que no existe una sola solución para todos los escenarios, cada espacio es diferente y puede tener diferentes soluciones ¿No es la luz una herramienta con posibilidades infinitas?

Intensidad, color, distribución y movimiento son los cuatro ingredientes más importantes que tiene la luz. Quizá podríamos hablar de algunos otros términos, como temperatura de color, textura, dirección, función, pero en realidad los primeros cuatro agrupan a los demás, por eso sólo me enfocaré a explicar brevemente estos, por que no pretendo perdernos en una explicación técnica de conceptos, sino en el entendimiento de la utilización de los mismos y en la posibilidad de reconocer estos desde los orígenes de la humanidad.
Intensidad. Es la cantidad de estimulación que el ojo puede percibir.
Color. Es la calidad de la estimulación.
Distribución. Es la extensión, tamaño y forma de la estimulación.
Movimiento. Es la relación del cambio en la estimulación, y esta característica involucra la relación del cambio en la intensidad, color y duración.

La luz es un fenómeno del medio ambiente, el color y la revelación de la forma son dos de los más importantes elementos usados para integrar a la gente en un ambiente de diseño con luz.

Un ambiente suave, que destaque elementos importantes, y sombras interesantes crean una visión selectiva, dimensión, composición y ambiente.

El diseño de iluminación, como cualquier otra disciplina que involucre diseño, es como se dice “vencer el miedo de la hoja en blanco”, la oportunidad de crear tu obra de arte, hay que innovar, arriesgarse y proponer, pero siempre hay que recordar que podemos proponer, analizar, informarnos, documentarnos pero no copiar.

Decía René Descartes “pienso, luego existo”; perdamos el miedo a pensar para poder existir y trascender.

El mundo nos obliga a comportarnos como ciudadanos de éste y no a pobladores de ciudades independientes, el planeta es uno y es nuestro, si hoy no contemplamos diseñar la iluminación no estaremos aportando en hacer un planeta más eficiente en estos términos.

Es claro que nuestras actividades diarias nos llevan a extender nuestro día durante la noche, es decir, necesitamos de la luz artificial para vivir y convivir con los demás, y necesitamos que ésta sea más eficiente.

Pero por favor, no pensemos que hacer ahorro de energía es solo eliminar las incandescentes para sustituirlas por fluorescentes y después estas por LEDs, no existe una tecnología perfecta, todas deben ser pensadas y diseñadas para cada caso; es necesario acercarse a los expertos para decidir cual es la mejor opción, para cada caso en particular,

La tecnología crece a pasos agigantados y los recursos energéticos no renovables como el petróleo se está acabando y existen otras fuentes de energía que aprovechar.

Aprovechemos la luz natural para utilizar lo menos posible la luz artificial.

Hoy es necesario diseñar la iluminación por que ésta nos da muchas más ventajas de las ya mencionadas que vale la pena repetirlas y no olvidarlas, como:
Ahorrar energía
crear sensaciones y emociones
crear diferentes escenarios en un mismo espacio.
Nos permite re-interpretar la arquitectura
no contaminar el medio ambiente
Recuperar los espacios urbanos
etc.

Como podrán observar a lo largo de este texto, el diseño de iluminación no es algo nuevo, no es una disciplina que tiene poco tiempo, lo que tiene poco tiempo es el desarrollo de la tecnología y con ellas solo hemos añadido posibilidades a nuestra existencia y a la forma de apreciar la Arquitectura y los espacios, y debe ser el resultado de la búsqueda de un mejor planeta que consuma menos energía y que lo haga más eficiente por el bien de todos.

3 comentarios en “Por qué diseñar la luz

  1. Hola y muchas gracias por publicarlo, recuerda que ya no somos IESNA ahora el nombre es solo ÍES y la intención de este cambio es entender que no solo corresponde a Norte America sino a todo el mundo.
    Saludos ‘ feliz y éxitoso 2011

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