Un camino de más de 50 años en el mundo de iluminación

Medio siglo de trayectoria en la industria de la iluminación acompaña al ingeniero Sergio García Anaya, quien nos comparte detalles de su experiencia profesional.

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Ing. Sergio García Anaya

Entre diplomas,  álbumes con fotografías y recuerdos, conversamos con Don Sergio García Anaya,  un profesional de quien aún hay mucho que aprender.

G. Anaya. Empecé en 1962, antes de egresar de la Facultad de Ingeniería de la Universdad Nacional Autónoma de México, cuando trabajé para Ingeniería Eléctrica e Iluminación, haciendo proyectos de instalaciones eléctricas y la supervisión de obra en un proyecto para Banobras en Tlatelolco. ¡Imagínate que me tocó hacer uno de los edificios de la unidad!. Más tarde participé en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, en Chapultepec. Estamos hablando de 1962-63, poco después con el ingeniero Fernando Quintana O’ Farril me llevó al programa Cuidad Fronteriza. Ahí trabajé como proyectista de iluminación e instalaciones eléctricas; nos tocó hacer todas las “Puertas de México”: Ciudad Juárez, Reynosa, Tijuana, y en el sur hicimos las puertas de la Frontera Sur. Con este proyecto tuve la oportunidad de hacer mi tesis.

Más tarde me invitaron a colaborar con NovaLux, junto con el ingeniero Adán Hernández y el ingeniero Héctor Muñoz Ledo. Duré como un año en el departamento técnico y luego me enviaron a abrir la oficina de Guadalajara para cubrir todo el Pacífico y después trasladé otra oficina en Monterrey, donde duré otro año. Te hablo del ’67, como gerente general para toda la República de InterLux que ahora es Wide-Lite Estados Unidos. Desde ahí hicimos la reilumianción de la ciudad de Mérida, también la iluminación del Convento de Izamal, de Tizimín y de Valladolid.

Iluminet. ¿Qué tecnología usaron?

G. Anaya. En aquella época era una tecnología de yodo cuarzo. No había tecnología de aditivos metálicos, ni vapor de sodio de alta presión. Apenas comenzaban pero en Estados Unidos, en México no.

En 1968 me vine a la Ciudad de México ya con Sylvania Internacional, en aquel entonces GTE International Electronics. Empecé como gerente de ventas de Balastros y de Iluminación, ya en una compañía internacional. Trabajé ahí desde 1968 hasta 1978 con cargos como gerente de ventas de Balastros y de iluminación, compuestos, luminarias, inclusive de electrónica, etc. Son diez años que recorrí en estos puestos. También fui gerente de Ingeniería Comercial para América Latina y el Caribe, donde empecé a impartir conferencias. La primera fue en Buenos Aires, de ahí me pasé a Puerto Alegre, Rio de Janeiro,  a Sao Paulo, Bogotá,Colombia, y Caracas.

Iluminet. ¿Las conferencias eran para empresas o para alguna universidad?

G. Anaya. Eran para nuestros distribuidores y clientes. A veces daba para empresas, por ejemplo, de energía eléctrica en el Salvador y Guatemala. Eran conferencias que duraban dos días, de ocho horas cada día. Estaban bastante intensivas. Incluso me tocó dar en Brasil, sin conocer el idioma, más que unas cuantas palabras y ¡vámonos!, pero hay que darse a entender, conocer algunos términos…

En ese tiempo Sylvania era socio de Focos S.A. y adquiró más participación dentro de la empresa, entonces me ofrecieron un puesto como New Product Manager Development a nivel internacional para Sylvania con residencia en Danvers, Massachussets, cosa que no acepté porque tenía otras obligaciones que no podía dejar. Al final, me fui a Focos S.A. como gerente de Ingeniería Comercial para todo el País y después me dediqué en la zona sur que abarcaba desde la Ciudad de México hasta Chiapas y Yucatán. Ahí duré hasta 1987, casi 19 años. Esto en cuanto a mi desarrollo profesional, más adelante te cuento de mi desarrollo como académico.

Después de ahí, ya en el 87, formé mi propia compañía, Proyectos Lumínicos y Representaciones S.A. de C.V., y también participé en otra empresa Tecnilum, con proyectos y comercialización de material de tipo eléctrico e iluminación y es lo que hago hasta la fecha.

La Academia

G. Anaya. Soy Ingeniero Mecánico Eléctrico. En 1966 hice mi examen profesional. En 1974 empecé con un curso de la división de educación continua, en el Palacio de Minería en donde organicé por primera vez un curso exclusivamente sobre iluminación, porque antes no había nada al respecto. Para esto, invité a mi jefe, el ingeniero Fernando Quintana O’Farril y otros fabricantes como Guillermo Chávez, de Manufacturera de Reactores, y otras personalidades con quienes cada año impartimos el curso hasta 1986. También intervine en otro curso sobre Instalaciones Industriales, con lo que suman dos por año.

Garcia-anayaEn Ciudad Universitaria, con la Facultad de Arquitectura con unos cursos sobre iluminación arquitectónica. Desde 1986 hasta hace un año participé en ese diplomado. En 1992 arrancamos con los cursos del diplomado de Iluminación Arquitectónica. Van once o trece cursos, y desde entonces estoy ahí.

En 1974, se impartió el primer curso de iluminación en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Lo dí porque me llamó el ingeniero Melecio Gutiérrez, que en aquel tiempo era director de la Divisón de Educación Continua de la Facultad de Ingenieria.

Iluminet. ¿Desde cuándo estás de la sociedad de ingenieros de la IES?

Desde 1969, ahora soy miembro emérito de IESNA. En 1992 me entregaron el primer premio otorgado a un mexicano fuera de los Estados Unidos, y fue por servicios distinguidos prestados a la sociedad, en una ceremonia en San Diego, California, durante la apertura de la convención anual. El título como miembro emérito me lo dieron hace tres años y también fui presidente del capítulo mexicano de 1973 a 1974.

En 1994 conseguimos la certificación TKE (Technical Knowledge Examination), un reconocimiento que acredita tus conocimientos técnicos a nivel internacional, homologándonos entre Canadá, Estados Unidos y México, con la entrada de Tratado de Libre Comercio. Junto con mi asistente fuimos los únicos mexicanos en obtenerlo. Se tuvo que presentar un examen en la Universidad Metodista de Dallas,Tx.

Era un examen oral y escrito, en el que te preguntaban desde normas de Estados Unidos, de aire acondicionado y calefacción, así como de iluminación. Ahora no se cuántos se estén certificando, realmente muy pocos, sonaba lo del certificado en Diseño de Iluminación que da la IALD. Definitivamente tienen que estudiar y presentar trabajo.

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Reconocimiento de IESNA al ingeniero Sergio García Anaya por servicios como presidente del capitulo México 

Iluminet. ¿Cuál es tu balance acerca de los cambios y tendencias por las que pasa la industria?

Mira, cada vez que sale un nuevo producto se pone de moda y se hacen aplicaciones que no son las correctas. Por ejemplo, cuando salieron las lámparas de yodo cuarzo por ahí de 1965, todo era yodo cuarzo. En realidad se trataba de un adelanto en cuanto a las lámparas incandescentes, pero no eran la panacea, no eran la solución para todo. Después vinieron las lámparas de aditivos metálicos.

Junto con el ingeniero Adán Hernández hicimos proyectos para la Alberca Olímpica, el Estadio Olímpico, la Magdalena Mixuca, la Arena México y el Auditorio Nacional. Algunos de esos proyectos no se llevaron a cabo, otros sí. En esa época nos tocó introducir la lámpara de aditivos metálicos, las primeras en instalarse en México. Incluso el Estado Mayor Presidencial tuvo que mandar un avión a Houston para poder tenerlas a tiempo para las olimpiadas. Estaba como gerente de Ventas de Sylvania Internacional.

Después me tocó introducir la lámpara curvalume. ¿Cómo se iba a producir la luz en un tubo que estaba curveado?, pues es muy fácil, es lo mismo que si fuera recto. Ahora tenemos varias formas, ya sea como “U”, en círculo y elipsoidales. Realmente ha cambiado la iluminación del cielo a la tierra.

Por ahí del 1980 nos tocó ser de los primeros en el uso del vapor de sodio y alta presión, más o menos en el 78 fueron instaladas las primeras lámparas de sodio sobre Insurgentes, entre la calle de Niza y Paseo de la Reforma, con lámparas de 1000 watts, a una altura de entre 10 y 12 metros. Era una iluminación exagerada, demasiada potencia. Después se fueron regulando las potencias, de tal forma que cuando estaba en Focos S.A, en 1980, se ganó el concurso para la reiluminación de la Ciudad de México. Hicimos un cambio alrededor de 72 mil lámparas de vapor de sodio de alta presión en lugar del vapor de mercurio, una tecnología que va de salida y es obsoleta.

Había otro tipo de lámparas,  que era vapor de sodio de baja presión, mucho más amarillo que el vapor de sodio de alta presión. Estas lámparas eran largas, de 1,20 en general como las fluorescentes, pero la longitud estaba relacionada con la potencia. Eran eficaces porque producían muchos lúmenes por watt, pero el color era monocromático y se tuvieron que retirar con la famosa “cerrada de las fronteras”, creo que con López Portillo, para que no salieran las divisas. Los impuestos se elevaron demasiado y los equipos venían de Inglaterra.

Iluminet: ¿Pero no es más reciente el tema del ahorro de energía?

G. Anaya.  No, ahorita te enseño todos los estudios que tengo de ahorro de energía para la Ciudad de México de esa época, de 1990 a 94-95. Inclusive en 1992 presenté un estudio de aprovechamiento del biogas en los sitios de disposición final de la Ciudad de México, para que se aprovechara el que se producía en los tiraderos, vamos, depósitos de basura para producir energía eléctrica, ahí tengo el estudio, cosa que en ésa época nadie quería saber nada.

Iluminet:  Era una época de abundancia, “hay mucho petróleo, hay mucho dinero”

G. Anaya.  La verdad es que no les interesaba, y no había gente que lo supiera valorar, porque inclusive vinieron gentes de la EPA, que es la Environmental Protection Agency, para ver si había algún efecto ambiental, cuáles eran los problemas que podía haber, y lo aprobaron. Fue una cuestión política por lo que no lo hicieron, y sin embargo ahora por todos lados están sacando biogas y utilizándolo para producir energía eléctrica. En aquella época estábamos estimando que podíamos cubrir alrededor de una tercera parte del alumbrado de la Ciudad de México a través del biogas.

Iluminet:  Ahora mucha gente cree que está descubriendo el hilo negro en muchas cosas…

G. Anaya.  Lo que pasa es que ahora nos ven como gente obsoleta, pero realmente creo que a veces se llevan unas sorpresas, porque nos hemos puesto a estudiar algunos, otros sí ya se han quedado por ahí en el camino, pero si te pones a dar un diplomado, si te pones a dar una plática, una conferencia etc. pues más vale que estés preparado, si no puedes fracasar tremendamente.

Iluminet:  Se habla mucho de que el LED es un nuevo paradigma, que entra la electrónica…

G. Anaya.  Los LEDs no son nuevos, el primero fue en 1927. Realmente cuando empezó a desarrollarse fue por ahí del 62 pero creo que nada más se utilizaban para indicadores y detectores, para aplicaciones en iluminación tendrá, ¿quince años?, veinte, cuando mucho. Pero la eficacia no llega a ser la esperada. Ahora ronda los 90-100 lm/W pero esperan que llegue hasta los 190 lm/W o más.

No se puede poner LED en todas las aplicaciones. Definitivamente, como siempre sucede, es la novedad y es la aplicación de todo. Como los dicroicos, los ponían a 10- 15 metros de altura, y luego un calorón terrible.

Hay que estudiarle, ver si la eficacia es realmente buena, si la distribución fotométrica es buena, si la temperatura que emiten es correcta o no. Porque mientras más KW instales en un sistema de alumbrado más toneladas de aire acondicionado vas a necesitar para sacar el calor; estás gastando más energía que no necesitas en el sistema de iluminación, más la energía que necesitas para sacar el calor si quieres tener el cuarto confortable. Y ahora mucha gente dice “Pues es que los LEDs no producen calor”, ¿quién dijo que no producen calor? Producen calor pero hacia hacia atrás. ¿Qué es lo que va a suceder? Podría incrementar la temperatura, entonces tienes que sacar también ése calor…

Nuevas generaciones

G. Anaya. Hay mucha gente muy interesada y que aplica la tecnología, pero no todo mundo aplica lo que tiene que aplicar, que dice que hace, pero no lo hace. No muchos hacen cálculo, otros no saben interpretar lo que resulta de una computadora, porque piensan que tienen el programa y la computadora y que ya con eso lo van a hacer. No es el objetivo de la computadora, el objetivo de la computadora es acelerar, nada más, los procesos matemáticos, pero la experiencia no se la van a dar los programas ni se los va a dar la computadora, la experiencia se las va a dar a través del tiempo, a través de los proyectos que estén realizando, eso es lo que yo pienso.

 

3 comentarios en “Un camino de más de 50 años en el mundo de iluminación

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  2. Mi estimado Sergio recibe por este medio un fuerte abrazo y te felicito por tu trayectoria
    ya que eres de las vacas sagradas de la iluminación en México y Latinoamérica.
    Un gran ejemplo para muchos de nosotros y que bueno que todos los jóvenes de ahora entiendan tus
    palabras y se capaciten, para que entiendan que la información que se obtiene de un programa de calculo,
    es para agilizar la velocidad de tus conocimientos, pero si la alimentas con basura aunque se vea bonito el resultado
    es basura.

  3. saludos ingeniero lo conozco desde focos sa trabaje con su hermano mi jefe por 13 años el ing guillermo en apasco que sigan los exitos

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