Víctor Palacio: la luz brinda el balance

Víctor Palacio es uno de los seis integrantes del naciente grupo Diseñadores de Iluminación de México (DIM), siendo el único de ellos con una formación universitaria como ingeniero, cuando los otros cinco son arquitectos (Enrique Quintero, Elías Cisneros, Luis Lozoya, Gustavo Avilés y Joaquín Jamaica).

Además de ser reconocidos internacionalmente por su participación en muy destacados proyectos de iluminación arquitectónica, monumental, comercial y de museos, entre otras especialidades, los seis fundadores de DIM comparten la idea de la influencia mexicana en el diseño de iluminación y que la distingue a nivel mundial.

Al respecto Víctor Palacio refiere que los diseñadores de iluminación formados en Estados Unidos dan mucha importancia al aspecto técnico. “Me parece que es totalmente válido, porque se rigen por normas y regulaciones muy severas, aunque ello implica restricciones o limitantes.

“En México el diseño se trata de una forma más conceptual, sin ser tan rigurosamente técnico. Somos más atrevidos y explotamos eso; somos más apasionados del color, y así nos involucramos en el proyecto del que somos parte.

“El diseño de iluminación en nuestro país toma muchas referencias culturales para su realización, por ejemplo, de la pintura, la escritura, de las tradiciones prehispánicas, del folclor, etc. Además, contamos con una tradición arquitectónica muy rica que recorre la historia del México, desde lo prehispánico, la colonia hasta lo actual; tenemos muchas influencias y estamos siempre abiertos a ellas.

El balance que da la luz
Víctor Palacio es director General de Ideas en Luz, empresa que ha participado en sinfín de obras que le han brindado a su fundador notoriedad a nivel internacional. En nuestro país ha colaborado en proyectos como algunas bibliotecas en la Universidad Nacional Autónoma de México, el Hotel de la Ciudad de México, Palacio Nacional y varios más relacionados con residencias, oficinas y comercios.

No obstante, la mayor experiencia radica en la iluminación museográfica, de la que Víctor Palacio comparte con Iluminet algunos conceptos de interés: “En el museo el espacio arquitectónico, la colección y el visitante son interdependientes; todos se interrelacionan entre sí, y cada uno tiene sus necesidades desde la perspectiva del uso, de función y de aprovechamiento. A veces son necesidades contradictorias, pues el visitante necesita altos niveles de iluminación para observar la obra, pero ésta se daña con la luz y el espacio necesita integrarse.

“Debe cuidarse detalladamente que los materiales por lo regular son sensibles a la luz y pueden generarle cambios; además, el visitante tiene necesidades visuales para leer y ver la obra, y finalmente debe respetarse la arquitectura del museo.

“La luz es el elemento que encuentra el balance entre estos elementos y resuelve cada una de las necesidades; permite que se aprecie el espacio, crea un ambiente confortable, que se aprecie la obra y ayuda a los visitantes a desarrollar sus funciones visuales”.

La concepción de la iluminación de Víctor Palacio puede verse en museos como el Nacional de Historia, de la Ciudad de México, Nacional de Antropología e Historia, Rafael Coronel, de Antropología e Historia del Estado de México, del centro Cultural León, Nacional del Virreinato, de Arte de Querétaro, de Sitio de Palenque, de Sitio de Tepoztlán y Papalote Museo del Niño, entre muchos otros.

“En la iluminación museográfica se emplea un elemento más que es característico del diseño hecho en México, el drama. Por ejemplo, la obra se presenta con muchos contrastes, de manera que se crea un ambiente más emocional, dramático; la luz realza la jerarquía y resalta la textura.

“La luz balancea las necesidades del usuario y del espacio, ya que muestra las formas arquitectónicas y acentúa la función que tiene cada lugar. En una oficina, el balance permite que el individuo se ubique en su espacio laboral y le brinde lo que necesita; por ejemplo, si hay penumbra estamos inseguros, además de que debemos ver la computadora, leer, escribir o trabajar con equipos, o bien cumplir con los ciclos biológicos, donde la luz natural es muy importante para percibir el paso del día.

“En iluminación urbana, lo principal es la seguridad, entonces algunos aumentan los niveles de luz y eso desajusta la economía o el ambiente, y es ahí donde se suscitan desbalances”.

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