Criterios básicos para iluminar piezas escultóricas en museos y galerías

Recomendaciones Técnicas

En todo proyecto siempre es recomendable contratar a un diseñador de iluminación profesional, quien debe ser capaz de conocer y asimilar las necesidades y que en la medida de los posible pueda responder a los intereses estéticos, técnicos e incluso discursivos del proyecto.

El proceso de iluminación suele ser el último paso antes de abrir una exposición al público y aunque es evidente que la iluminación debe estar dirigida a los objetos, diversos manuales museográficos trabajan principalmente con dos tipos de iluminación: la difusa o ambiental y la dirigida o de acento.

Museo Pergamon, visitBerlin, Foto: Günter Steffen

Iluminación difusa
Se utiliza para mostrar las proporciones del espacio y los límites de una habitación, además de brindar al espacio un brillo homogéneo que facilita la observación de las obras de arte exhibidas. Bajo este tipo de iluminación los materiales brillantes y sus texturas pierden su tensión. Los espacios con iluminación difusa poseen una atmósfera tranquila dado la ausencia de de contrastes.

Museo Británico de Londres

Iluminación dirigida
Esta tiene varios propósitos, como diferenciar una serie de objetos expuestos, dar una jerarquía en la percepción de los mismos para dirigir la atención del público y en particular con las esculturas, permite moldearlas.

La posición de la fuente de luz es determinante para la silueta de la sombra. Por ejemplo, un ángulo de incidencia pronunciado a corta distancia en una superficie vertical da lugar a sombras largas y grandes, así como la limitación a una fuente de le luz puede conducir a un auto ensombrecimiento que deje en la oscuridad superficies parciales.

Una iluminación de espacios basada exclusivamente en luz dirigida permite una escenificación de claro oscuros muy rica en contrastes

Lighting in Reused buildings, a Preliminary Assessment of Three Museums in Algiers, CEPT University.
Museo de arte precolombino. Limarí Lighting Design

Como premisas generales, la luz no debe ser demasiado brillante al iluminar esculturas, por el contrario debe ser sutil para dar el efecto de que la escultura “emerge de la oscuridad”. De igual forma, se debe de tener presente que la generación oportuna de sombras puede crear diversos efectos de contraste y dimensiones, así como destacar detalles particulares de una pieza (lo que no sucede al momento de trabajar con pinturas que tiene como limitante sus características bidimensionales).

Generalmente las esculturas se suelen instalar sobre una base, en tal caso se pueden iluminar con una luz puntual cruzada con la intención de bañar y destacar la totalidad de la pieza. Es recomendable usar entre dos y cuatro luminarias, dependiendo del formato de la pieza ya que el objetivo al definir la orientación de la luz es lograr un equilibrio frente al objeto y la visión del espectador.

Más allá de las necesidades elementales, y si el contexto de producción y montaje lo permite, el diseñador tiene la oportunidad de enfocarse en resaltar aún más las piezas, por lo que hay una serie de criterios que puede considerar:

Basado en los materiales

Estos se pueden dividir en tres tipos:

Traslúcido – Como el vidrio, acrílico, cristal, etc. Las esculturas hechas de estos materiales tienen mayor versatilidad. Pueden ir desde aplicaciones de acento, una adecuada iluminación ambiental, iluminación cenital o a contraluz.

Semi opaco – Como vidrio opalino, vidrio esmerilado, acrílico, cristal, etc. Las opciones para este tipo de esculturas son ligeramente más restrictivas ya que una iluminación dirigida no siempre genera los efectos necesarios para destacar la pieza por lo que conviene considerar un enfoque ambiental, cenital o a contraluz.

Opaco – Que puede ir desde vidrio densamente coloreado, acrílico, cristal hasta bronce o piedra. Para este tipo de esculturas conviene enfocarse en los niveles de contraste de los relieves y sus sombras con una iluminación de acento para efectos más teatrales o dramáticos.

Basado en su diseño

Para piezas de tamaño pequeño puede que sea suficiente una fuente de luz al interior de una vitrina o en la base. En caso de esculturas de mayor volumen, es posible que requieran una fuente externa.

Si la pieza es más amplia en la parte superior que en la inferior, generalmente funciona mejor una iluminación ambiental con poca o nula iluminación superior y si existe la necesidad de resaltar alguna de sus formas, también puede funcionar alguna iluminación inferior.

Si la obra es más amplia de la parte inferior en contraste con la superior, la iluminación cenital generalmente funcionan bien en conjunto con una baja iluminación ambiental con la finalidad de acentuar contornos, tramas o generar sombras de manera intencional.

En caso de que sea alguna obra con rostro humano, considerar que el ángulo de iluminación es capaz de generar que la pieza luzca más atractiva, joven, envejecida, incluso grotesca. Una concentración dirigida en la parte inferior de la cara puede causar sombras desfavorables para los rasgos faciales como cejas, narices y arrugas. Otro caso, cuando la iluminación es demasiado difusa hace que los rostros parezcan planos y sin interés.

Basado en términos de conservación y curaduría

Más frecuente que menos, los proyectos en museos se ven limitados por cuestiones de curaduría, pues se antepone la necesidad de proteger las obras por cuestiones de humedad temperatura y radiación UV. En este caso, desde el departamento de conservación se delimita el tipo de mobiliario museográfico que se va a utilizar incluyendo la capacidad eléctrica, la ubicación de tomas y salidas de corriente así como la ubicación de fuentes de luz natural.

Las recomendaciones de la IES en cuanto a la iluminación de esculturas considera que piezas de materiales como cerámica, esmalte, vidrio, joyería, metales, gran diversidad de minerales piedra y madera (sin pigmentos) deben de tener un nivel de 300 luxes, ya que su sensibilidad es baja en comparación con libros antiguos, materiales orgánicos o áreas de exhibición de material altamente sensible a la luz, en donde se recomienda un nivel entre 50 a 70 luxes en un periodo de 8 horas al día en un máximo de 60 a 90 días.

Después de clasificar las piezas, la doctora en Historia del Arte, Aurora León sugiere considerar la incidencia de la luz y el ángulo de reflexión específicamente en cada objeto para evitar valores inexistentes, relieves exagerados, mutaciones cromáticas o ampliación de la profundidad o efectos falsos producidos por una luz rasante que genere una mala interpretación del objeto al público.

En cuanto a la ubicación de las piezas, es común que se opte por vitrinas o pedestales. En estos casos deben estar bien niveladas y estables para garantizar la integridad de los objetos y de igual modo se ha demostrado como oportuno que un ángulo de incidencia de 30º a la vertical (conocido como el ángulo de museo), los criterios de de iluminancia, deslumbramiento y sombras básicas son óptimos.

Angulo de incidencia <30 ° – Un ángulo de incidencia significativamente menor a 30 ° causa sombras extremas, pues la texturas parecen exageradas. Con piezas sobresalientes, grandes áreas de la escultura se encuentran en penumbra. A pesar del ángulo de incidencia pronunciado y la alta iluminancia, solo se crea una baja impresión de brillo en superficies verticales.

Angulo de incidencia = 30 ° – Un ángulo de incidencia de 30 ° con iluminación de acento se considera ideal con esculturas y los expertos lo conocen como el ángulo del museo. Esto crea una distribución de brillo alta y uniforme en superficies horizontales y verticales. De igual forma, la textura recibe un buen modelado a través de la luz y la sombra mientras evita el deslumbramiento en superficies verticales.

Ángulo de incidencia> 30 ° – Un ángulo de incidencia por arriba de 30 ° puede ser una desventaja para las esculturas ya que casi ningún modelado se crea con luces y sombras. Además, aumenta la probabilidad de que el observador arroje sombras sobre la exhibición. Si las luminarias están dispuestas detrás de la exhibición y apuntadas hacia ella, también se agrega un resplandor directo desagradable.

Light for sculptures: museum angle. Erco

En caso de no utilizar vitrinas, lo ideal es trabajar con sistemas de rieles a una distancia superior a los 3 m y que se use únicamente en exposiciones donde los objetos sean de material resistente.

De igual forma, con el uso de reflectores, estos deben ubicarse en el techo a una distancia no muy cercana a la pared y de acuerdo con la altura del riel, se debe dejar una distancia de 1.8 m al muro. No se pueden ubicar demasiado cerca debido a que pueden generar incómodas sombras verticales, ni muy lejos porque puede dificultar el cruce óptico y disminuir la potencia lumínica.

Siguiendo esta lógica, en techos muy altos, esta distancia aumenta y a la inversa para techos muy bajos disminuye. En tales casos, la distancia mínima entre el reflector y la pared establecida por el Instituto Smithsoniano, es la cuarta parte de la altura del techo.

Cuál sea el criterio que más se adapte al contexto del proyecto, el diseñador de iluminación tiene la obligación de optar por la opción que se acerque más a un balance entre las características de las piezas, el límite de las instalaciones, el deseo del cliente y las necesidades de los espectadores.

Museo Leonora Carrington.

FUENTES

– Light + Design A Guide to Designing Quality Lighting for People and Buildings, IESNA, EEUU, 2018, pp. 33-37
– Merzouguil, Nesrine y Imane J. Chabane, Expographic Lighting in Reused buildings, a Preliminary Assessment of Three Museums in Algiers, CEPT University, 2014, pp. 2-4
– Díaz Amunárriz, Carolina, La gestión de las galerías de arte, AECID, Madrid, s/a, pp. 104.105, 218
– Smith, Galen, 3 Things to Consider when Lighting a Sculpture, 2011,
– Feilo, Sylvania, Lighting for Museums and Galleries, Sylvania, 2015
– Lord, Barry y Gail Dexter Lord, The Manual of Museum Exhibitions, Altamira Press, EEUU, 2001, pp. 170, 437-439
– Erco, Light for sculptures: museum angle. Increasing the joy of art via visual comfort, Light Studies
– Demonstration of LED Retrofit Lamps. Host Site: Smithsonian American Art Museum, U.S. Deparment of Energy, 2012,

4 comentarios en «Criterios básicos para iluminar piezas escultóricas en museos y galerías»

    • Para piezas escultóricas resistentes a la luz como cerámicas, vidrio, metales, etc., se recomiendan 300 luxes. En el caso particular que sean de materiales muy sensibles, la IES sugiere entre 50-70 luxes por un máximo 8 horas diarias.

      Saludos y gracias por leernos.

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