Enrique Quintero: “Quiero seguir sintiéndome mago”

EntrevistasVideos

Sólo bastó hacer mención que Enrique Quintero fue el primer diseñador de iluminación a quien Iluminet entrevistó, y la plática con él se siguió para hacer un recorrido de 40 años de su trayectoria como testigo y partícipe de la historia del diseño de iluminación en México.

Enrique siempre ha sido muy buen conversador y el oficio como académico del tema lo manifiesta en cualquier charla. De manera que recordar los desayunos casi didácticos en el Matisse de la CDMX en 2007, en los que hacía trazos para explicar ejemplos de su trabajo en el cuaderno que él llevaba o en servilletas de papel, fue muy emotivo.

La plática siguió con su inicio en la industria de la iluminación. Nos confesó que prácticamente al terminar la carrera de arquitectura en la UNAM ingresó a una empresa de iluminación en la que pasaba horas revisando catálogos, sin entender cuál podría ser su futuro en la organización.

“En 1981 no existía el diseño de iluminación en México. Un día llegó de Estados Unidos un ejecutivo de la empresa y me dijo que me fuera a Nueva York a estudiar y así lo hice. Era el único mexicano en la clase. Uno de los profesores me dijo que si me iba a dedicar al diseño de iluminación era importante que diera clases, pues de esa forma me mantendría actualizado y con la pasión por la profesión. Además de esa forma conocería otros puntos de vista y mantendría viva la capacidad de asombro, así como la frescura de promover ideas”.

Para Enrique fueron palabras con letras de oro y en cuanto pudo se abocó a compartir lo que sabía. “La labor de enseñanza hace que la profesión subsista, que tenga una dimensión profesional y un sentido de mayor trascendencia”, nos dice.

Sin embargo, iniciar en esta labor en México fue también idear el plan de estudios que no existía y para ello Enrique y algunos colegas conocieron lo que hacían universidades en el extranjero que ya impartían como especialidad el diseño de iluminación.

“No ha sido fácil, pero ha sido un privilegio haber iniciado en México en el diseño de iluminación. A lo largo del tiempo entendimos que la arquitectura no puede hacerse sin luz, pero hace 40 años eran contados los arquitectos que lo tenían claro”.

Enrique se sincera con Iluminet y nos dice que como diseñador de iluminación nunca sabrás hasta donde puedes llegar. En 40 años de trayectoria ha conocido gente y lugares inolvidables, y ha hecho cosas que no se hubieran imaginado nunca. Recuerda a sus maestros Jerry Zecosky, William Blitzer y Noel Florence, así como al diseñador de iluminación Howard Branston, valorado como otro de sus mentores y con quien pudo platicar en su estudio en 1990.

“El diseño de iluminación es testigo del comportamiento del ser humano. Si estás en lugares convenientemente iluminados vas a desarrollar mejor tus potenciales, porque finalmente la luz influye en tus emociones y te pone en un estado de alta creatividad para lo que hagas, así seas contador, alquimista, abogado, músico, etc.”

A lo largo de 40 años, Enrique Quintero ha visto como de la mano de la tecnología, el diseño ha evolucionado y ahora le da soporte, lo hace más sensible, más viable, más realizable. Pero además le brinda elementos para el cuidado del ambiente, para la creatividad, para reducir los costos, y a fin de cuentas hacer mejor la vida del ser humano.

“Los pioneros nos educamos a nosotros mismos, nos volvimos peregrinos de una religión en la que se convierte la luz, sobre todo aplicada a la arquitectura, que es una faceta técnico-artística muy compleja”.

Enrique nos cuenta que evitar la contaminación lumínica es un elemento esencial es todos sus proyectos de exteriores y que si no atiende a ello es como si estuviera tirando basura en la calle, como si se faltara a sí mismo en la ética del diseño.

“En Cancún conocía la vía láctea, en un lugar donde no había contaminación lumínica y no había luna, así que quedé enamorado de este espectáculo. Ver el infinito es como ver el pasado en el tiempo real. Es una experiencia abrumadora”.

Si de algo se siente orgulloso Enrique es poder decir que su primer maestro fue Luis Barragán. “Como parte de mi primer trabajo tuve la oportunidad de entregarle unos catálogos y abiertamente le dije que estaba iniciando en el tema de la iluminación, no supe qué más decirle. Me pidió que lo acompañara por la obra en la que estaba trabajando y me fue enseñando de la luz y de la sombra”.

En 40 años, Enrique ha aprendido de muchos diseñadores de iluminación pero habla especialmente de sus compañeros de generación que fueron los pioneros en México, quienes han tomado rumbos distintos pero con quienes mantiene una relación fraternal. Menciona entre otros a Joaquín Jamaica, Gustavo Avilés, Luis Lozoya, y a Elías Cisneros, quien se incorporaría más tarde, así como a los ingenieros García Romero, Adán Hernández y Sergio García Anaya.

“El que cada uno de nosotros haya tomado una dirección distinta es muy bueno y eso quiere decir que el diseño, la respuesta de la luz, tiene que ser muy plural”.

“Me siento muy afortunado con esta experiencia, pues tengo una visión de toda la historia del diseño de iluminación en México de forma vivida. Pero no debo perder la pasión, el entusiasmo ni la capacidad de asombro, como lo he hecho hasta ahora, buscando y peregrinando para aprender cada día. Tener un ojo observador, especialmente en las sombras”.

“Quiero seguir sintiéndome mago. La inspiración artística es un buen motor. Si eres arquitecto debes dominar muchas técnicas, ser pragmático y tener una visión que va más allá de cómo para encontrar la cuarta dimensión. Pero sobre todo se tiene que ser artista que se convierte en un visionario. El diseño de iluminación puede ser una inspiración casi espiritual y eso solo se puede plasmar de una manera artística”.

[box]Enrique Quintero López es egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM y su formación como diseñador de iluminación lo ha llevado a acudir a diversos cursos de especialización en diplomados de Estados Unidos y Europa. Ha sido asesor en iluminación de los arquitectos Abraham Zabludovsky, Bosco Gutiérrez Cortina, Ricardo Legorreta, Fernando Romero y Javier Sordo Madaleno.

Fue el primer mexicano ganador del Premio “Edwin F. Guth Memorial Awards of Merit”, otorgado por la Illuminating Engineering Society of North América. Obtuvo también el Premio Nacional Ahorro de Energía por la remodelación de los sistemas de iluminación de la tienda Liverpool Polanco, Icono del diseño en Iluminación en Arquitectural Digest de México.

Ha participado en diversos diplomados en diversas instituciones de educación superior como el IPN y otras universidades del país. En la UNAM creo el Laboratorio de iluminación Arquitectónica en la Facultad de Arquitectura y ha participado en la Especialización en Diseño de Iluminación por más de 30 años.[/box]

2 comentarios en «Enrique Quintero: “Quiero seguir sintiéndome mago”»

  1. Mi estimado Enrique, que gusto escucharte con esa pasión por la Luz y toda una vida en este juego magnifico que nos sigue teniendo relacionados a la parte visible del Universo, abrazo afectuoso

    Responder

Deja un comentario