El papel de la iluminación en las ciudades inteligentes

Oskia Leyun da los puntos clave para entender las posibilidades de la iluminación conectada

iluminación ciudades inteligentes

Con motivo del primer Congreso Internacional de Alumbrado Público que se realizó los pasados 14 y 15 de agosto en la ciudad de Bogotá, Colombia, Iluminet conversó con Oskia Leyun, Gerente de Marketing para el canal de Usuario Final para Latinoamérica de Signify. Entre los diversos temas tratados durante el congreso uno de los que destacó entre los especialistas sin duda fue el del papel de la industria de la iluminación en las ciudades inteligentes.

Aunque fuera del congreso, acerca del tema Oskia Leyun señaló para Iluminet algunos de los puntos clave. Destacó que en adelante una iluminación conectada ofrecerá la posibilidad de promocionar y exigir modelos distintos, debido a que existen nuevas áreas de comercio, como la infraestructura digital o el contenido y gestión de datos que van a requerir de socios y modelos específicos de remuneración y gestión, explicó el especialista.

Marcas como Signify ya ofrecen servicios tipo ¨Light as a service¨, llamados tradicionalmente LAAS. En estos servicios las comercializadoras serían responsables de proveer iluminación con el pago de una cuota preestablecida.

Este tipo de servicio incluye compromisos de rendimiento establecidos mediante indicadores clave, y ofrecen la financiación donde el usuario final normalmente obtiene ahorros desde el primer día. En este sentido, la digitalización va a contribuir aún más en estos modelos disruptivos de negocio, apuntó Leyun.

Además, en los sistemas de iluminación conectada el uso de tecnologías LED supone tan sólo el inicio de un componente electrónico potencialmente conectado de forma digital. Para definir el nivel de inteligencia que queremos tener en los distintos puntos de la red debemos entender de cuántas formas se puede conectar, qué vamos a conectar y con qué fin, entendiendo que la iluminación por su característica principal es distribuida, y por lo tanto esto va a generar mucho desarrollo en cuanto a dónde queremos poner inteligencia, qué inteligencia y cómo ofrecer valor a todos los involucrados, desde los gestores a hasta los usuarios.

Lo anterior brindará la posibilidad de transformar la iluminación en un elemento mucho más versátil, y marcas como Signify llevan la delantera en el paso de los puntos de luz que permiten acceder a mucha más información.

En este cambio la revolución real es que ahora es posible obtener muchos datos que pueden tener distinto valor para distintas personas. Por ejemplo, en las ciudades se puede obtener información acerca de la gran afluencia de personas, y a partir de ésta ofrecer respuestas condicionadas, no sólo para la iluminación sino para otros sistemas y servicios de la ciudad, por ejemplo en temas relacionados con urgencia, o incluso temas de seguridad a través de sensores e inteligencia programada.

En opinión de Leyun, la iluminación inteligente podría favorecer en distintos niveles el espacio público por la manera en que puede asumir formas de lenguaje y comunicación, que al compartirse adquieren un significado mucho mayor para las personas. Es por eso, afirma, que hablamos tanto de “the meaning of light” o el significado de la luz. Para ilustrarlo podríamos pensar en la iluminación de un puente que comunica a los ciudadanos la situación tanto del tráfico como meteorológica antes de que circulen por el mismo, o hasta que interactúa con aplicaciones desarrolladas por la ciudad con el fin de que los ciudadanos interactúen con la misma, o también haciendo posible que un edificio cambie los colores de acuerdo a algún acontecimiento importante en ciudades o barrios.

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De acuerdo con el especialista de Signify una iluminación inteligente podría contribuir significativamente al ahorro energético, pues al adoptar (sobre todo a nivel mundial) el uso de tecnologías LED se estaría reduciendo el consumo de electricidad en iluminación en más de 52%, y las emisiones mundiales de CO2 en un 2,3%. Si a esto se añade el uso de sistemas inteligentes de gestión entonces se podría hablar de un ahorro del 80 % en el consumo energético.

Para terminar el especialista habló del papel de autoridades y ciudadanos en relación con las ciudades inteligentes, pues explica: “estamos viviendo una realidad en la que los ciudadanos están cada vez más conectados mediante telefonía móvil y datos, y quieren ser parte activa de los cambios y la evolución en muchos aspectos a través de la participación y sentido crítico. Es por eso que se dice que las ciudades serán inteligentes en la medida que lo sean sus ciudadanos. De modo que al poner al ciudadano en el centro de una ciudad inteligente, pensamos que serán sensibles a la necesidad de cambiar de hábitos en el consumo y en el uso de los recursos, y que se implicará activamente.”

Desde esta óptica, concluye que en materia de iluminación existe consciencia de que se puede ayudar a mejorar los servicios aportando información; y aunque las autoridades y gestores de las ciudades no son ajenos a los cambios tecnológicos profundos y capacidad de conectividad que estamos viviendo, este cambio de paradigma en la relación administración-ciudadano, las autoridades públicas están obligadas a entender qué quiere el ciudadano y entonces construir en conjunto la smart city del mañana.

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