¿Cómo debe ser la iluminación en carreteras?

foto de insercad.com

Es de noche y al transitar por una carretera los automovilistas requieren una correcta visibilidad de su entorno para distinguir cualquier obstáculo en el camino y evadirlo. Para ello es necesario que las autopistas cuenten con una iluminación que evite el deslumbramiento, además de garantizar la sustentabilidad y el poco mantenimiento del sistema.

No obstante, debido a que cada carretera tiene condiciones climáticas distintas según la ubicación geográfica, existe una normatividad que clasifica los diferentes tipos de iluminación adecuados para cada lugar. Como ejemplo y a fin de comparar, en México la NOM-031-ENER-2012, eficiencia energética para luminarios con diodos emisores de luz destinados a vialidades y áreas exteriores públicas, estipula lo necesario para garantizar la calidad de una instalación, mientras que en Europa es la EN 13201, iluminación vial.

A pesar de las posibles diferencias entre normativas, con la creación de la International Commission on Illumination (CIE) y conforme la tecnología avanza, los criterios de iluminación carretera cada vez son más cercanas y comparten algunos conceptos lumínicos a cumplirse.

Ambas normatividades estipulan ciertos puntos en común en torno al uso de las luminarias LED: su fácil montaje, su alta resistencia a la corrosión, así como su protección contra partículas externas sólidas o líquidas; su soporte ante impactos mecánicos y fluctuaciones de voltaje para garantizar sus más de 50 mil horas de vida útil, además de su bajo costo de mantenimiento y su eficiencia energética.

Asimismo, comparten algunos conceptos importantes al diseñar la iluminación para carreteras:

La luminancia, que se calcula en cd/m² y representa el brillo de los objetos o superficies iluminadas como lo es el pavimento. Al poner atención a los recubrimientos del camino se pueden lograr mejores o peores resultados lumínicos.

El deslumbramiento, que es causado por las luminarias, puede disminuir la capacidad del ojo y la visibilidad del camino, además de generar a la larga irritabilidad y fatiga. Las fuentes de luz LED pueden provocarlo, por lo que deben estar equipadas con difusores que reduzcan su luminancia. Cabe señalar que otros factores como la presencia de grandes superficies con alto factor de reflexión o brillantes, anuncios publicitarios o señalizaciones de tránsito podrían generarlo también.

La contaminación lumínica generada por fuentes artificiales puede tener efectos perjudiciales en personas, en animales, sus ecosistemas y la visión del cielo nocturno. Se puede reducir este fenómeno al dirigir las fuentes de luz sólo hacia las áreas que se busca iluminar  y así evitar que la luz vaya por encima de la luminaria.

Respecto a la temperatura de color de la luz, tanto la NOM-031-ENER-2012, eficiencia energética para luminarios con diodos emisores de luz destinados a vialidades y áreas exteriores públicas como la EN 13201, iluminación vial, indican que para mayor eficiencia energética, para una reproducción cromática adecuada y para evitar efectos fisiológicos negativos en humanos y animales, la luz blanca es lo más favorable.

Es importante mencionar que al envejecer los módulos LED cambian su temperatura de color debido a los materiales utilizados para encapsular las luces, los lentes o la contaminación. Al diseñar la iluminación para carreteras debe considerarse el uso de luz uniforme, que permita una visibilidad correcta, ya que tener luminarias con distintos niveles de luz o color puede provocar accidentes.

En torno sustentabilidad, con el tiempo los sistemas lumínicos para carreteras se han adaptado al uso del LED, ya que éste  reduce la emisión de contaminantes Co2 a la atmósfera por su bajo consumo energético y aporta al cuidado del medio ambiente. Asimismo, dentro de las normativas se habla ya de los sistemas de control para un uso adecuado de la energía.

Cabe mencionar que la importancia del mantenimiento al sistema y para que su operación sea rentable, el manual de iluminación vial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes recomienda realizar por lo menos una vez al año una limpieza del reflector, de la cubierta y un repintado de los postes. El cambio de la luminaria deberá realizarse cada tres o cuatro años según el tipo de lámpara.

Además, para garantizar una adecuada instalación del sistema lumínico para carreteras, se deben comprobar físicamente los cálculos hechos previamente en programas de cómputo, para certificar la veracidad de los estudios antes de que las luminarias sean adquiridas. Además de exigir a los fabricantes estudios técnicos económicos de operación y mantenimiento de los equipos antes de ser aprobados.

Referencias:
Manual de iluminación vial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes 
Iluminación LED exterior; Guía práctica Europa
Iluminación de la carretera Marquesa- Toluca. Sola Basic
Luces viarias Philips

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