¿Cómo es un laboratorio de pruebas que garantiza la calidad de los luminarios?

Estos espacios cuentan con tecnología que verifica las especificaciones de las fuentes de luz

A fin de cumplir con las especificaciones lumínicas otorgadas al consumidor y con las normativas de calidad y seguridad que establece el gobierno mexicano, los fabricantes de luminarios someten sus productos a diferentes pruebas de resistencia en espacios especializados. Uno de estos laboratorios se encuentra en la planta Ciudad de México del consorcio Industrias Sola Basic S.A. de C.V (ISB), quienes mostraron a iluminet cómo es un sitio donde se realizan cerca de 124 pruebas.

Es la entidad mexicana de acreditación (EMA), que bajo la norma NMX-EC-17025-IMNC-VIGENTE (ISO/S 17025: VIGENTE) se encarga de regir y supervisar que los laboratorios nacionales cumplan con las normativas vigentes, infraestructura y personal calificado. A decir del ingeniero Juan Luis Carachure, jefe de laboratorio de pruebas ISB, este espacio cuenta con la acreditación de la EMA para realizar evaluaciones eléctricas, fotométricas, de seguridad y eficiencia energética.

Para comenzar el recorrido, el equipo de signatarios especializados mostró la primer sala, donde se encuentra el equipo para realizar pruebas eléctricas y donde se verifica, entre otras cosas, el consumo energético, factor de potencia, distorsión de armónicos en tensión y corriente para luminarios de cualquier marca. Por realizar estas pruebas, ISB fue reconocido recientemente por el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE) que pertenece a Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Para comprobar que los productos no causen daño a los usuarios, por una parte están los hornos para el análisis de incremento de temperatura en balastros, drivers y controladores. Al otro lado de la sala se encuentran otros equipos: el que somete a vibración a los luminarios, el de descargas atmosféricas, así como el de análisis de hilo incandescente y de resistencia a la flama.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al continuar, la gente de ISB se detuvo en un dispositivo particular que realiza la prueba de RoHS, que en otras palabras es el proceso para verificar la cantidad de algunos elementos químicos como mercurio, plomo, cadmio, cromo, etc, que están prohibidos en el ensamble de luminarios. Con este equipo se someten a análisis pinturas, resistencias, capacitores, plásticos, entre otros componentes de la fuente de luz.

Después, el signatario Arturo Chávez mostró y explicó el uso de otra zona del laboratorio, donde se realizan pruebas de sobre carga, se determina si los cables son del diámetro correcto, se verifica que los aislamientos sean adecuados, además de corroborarse que el torque de los tornillos esté bien ajustado y que las cuerdas no se barran.

La siguiente parada fue en el área de pruebas de lluvia, donde los luminarios son expuestos a chorros de agua con una presión de 35 Kilopascales (kPa) medidos por medio de manómetros. “Son cuatro horas de prueba que consiste en dejar cierto tiempo encendido y apagado el luminario: primero es una hora prendido sin lluvia, después media hora apagado con lluvia, luego dos horas encendido con lluvia y por ultimo 30 minutos apagado con lluvia”, detallaron los signatarios.

Cabe señalar que estas pruebas corresponden a la norma NOM-064-SCFI-VIGENTE, que debe cumplir con las siguientes condiciones: Verificar que la resistencia de aislamiento sea mayor a 2 megaohmios (MΩ) sin abrir ni mover el luminario, además de no haber permitido que el agua haga contacto con las partes eléctricas, excepto por las lámparas o componentes diseñados para tal fin.

En la misma área se encuentra también una prueba de humedad. Se trata de una cámara en la que se pueden introducir luminarios, circuitos impresos, reguladores o soportes para comprobar que cumplan con la norma: dentro de la máquina se someten a una temperatura de 40 grados con una humedad relativa del 95 por ciento durante 48 horas. Al final se verifica la resistencia de aislamiento, que para cumplir con la norma debe ser mayor a dos megaohmios.

Los signatarios de ISB aprovecharon ese momento para comentar que todos los instrumentos y/o equipos del laboratorio son calibrados anualmente para garantizar resultados óptimos.

Continuó el recorrido y se arribó al área de fotometría: “Este es el fotogoniómetro de tipo clase C, con fotocelda de responsividad espectral a la curva CIE, con espejo móvil que gira de 0 a 180º verticales y un cabezal de 0 a 360º horizontales, la distancia de prueba es de 10 a 30 metros. Este dispositivo sirve para obtener las curvas fotométricas y archivo IES, que es utilizado para hacer diseño de iluminación al colocarse en un software donde se moldean los proyectos lumínicos. “Quiero destacar que aquí se pueden analizar cualquier tipo de luminarios o lámparas que cuenten con cualquier tecnología LED, fluorescente, HID, etcétera”, detalló el ingeniero Carachure.

A un lado se encuentra el área de eficiencia energética, donde se mide la cantidad de flujo luminoso de fuentes de luz para interiores, exteriores como luminarios de alumbrado público, lámparas, proyectores, etcétera. Todo se hace en una esfera integradora de Ulbricht, que puede configurarse para su análisis en dos opciones: 2π o 4π, según la norma. Los signatarios comentan que este dispositivo puede medir el flujo luminoso, temperatura de color, indice de reproducción cromática y coordenadas cromáticas. Además, enfatizaron en que dicho aparato es de los más grandes del país con tres metros de diámetro.

Bastó abrir una puerta para llegar a la zona de prueba de choque térmico, donde se colocan los luminarios apagados dentro de un congelador que mantiene una temperatura de menos 10 grados Celsius durante una hora. Al extraerse del frío, inmediatamente se lleva a un horno fabricado en la misma empresa, que opera a mas 50 grados Celsius durante el mismo tiempo. Las fuentes de luz deben pasar por este proceso 10 ciclos, es decir, cinco fríos y cinco calientes. Estas pruebas se realizan debido a que en ocasiones los componentes eléctricos se dañan, los plásticos de los luminarios se deforman, y en alumbrado público las ópticas suelen ponerse amarillas al ser expuestas a cambios de temperatura.

Para finalizar el recorrido se visitó el área de flujo mantenido, donde se analiza el tiempo de vida en horas que tienen los luminarios y su depreciación luminica con el uso, la norma dice que éstas deben someterse seis mil horas de prueba.

Los luminarios pasan ocho meses en esta zona: primero, la fuente de luz se ingresa a la esfera integradora y se realizan mediciones, luego se trae a esta área por mil horas y se evalúa nuevamente en la esfera integradora de Ulbricht para saber si hubo una disminución en su flujo lumínico. Este proceso se hace paulatinamente y se revisan parámetros. Ahí también se pueden hacer ciclos de conmutación, en los que los luminarios se encienden durante 30 segundos y luego se apagan por el mismo tiempo. Cabe mencionar que estos ejercicios se hacen con base en las normas NOM-030-ENER-VIGENTE para lámparas LED y NOM-031-ENER-VIGENTE para alumbrado público con la misma tecnología.

Por Federico García

1 comentario en “¿Cómo es un laboratorio de pruebas que garantiza la calidad de los luminarios?

  1. Interesante, pero aunque hagan pruebas según NOM-064-SCFI-2000 (vigente) no puede acreditarse que cumple con las Norma, ya que no es aplicable a luminarias con tecnología LED, ISB como participante en la elaboración de la norma vigente y la actualización de la misma (que desde el 7 de septiembre de 2017 aparece como “Proyecto”) debe promover la pronta publicación definitiva de la NOM-064_SCFI-2017 ó 2018; también deben promover que la normas para estos productos sea mas estricta y con ello se evite la comercialización y uso de productos de muy baja y dudosa calidad que lo único que provocan es que se especule con el costo real de un buen equipo de iluminación. Saludos

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: