Por qué utilizar temperaturas de color ultracálidas

Alumbrado público y vialidades

En septiembre de 2022, ATP Iluminación presentó en el Simposio Urban Solutions, en Vigo (España), la conferencia Por qué utilizar temperaturas de color ultracálidas, en la que Guillermo Redrado, vicepresidente de Operaciones de la marca, expuso que la influencia de la luz en el ciclo circadiano de los seres vivos ha sido motivo de muchos estudios científicos sobre iluminación urbana.

Actualmente, el mercado internacional comercializa LEDs con distintas temperaturas de color (TCC) – entre los 4000K y el PC Ámbar- para resolver la parte lumínica y medioambiental en este tipo de proyectos.

Sin embargo, está comprobado que la TCC no es un parámetro que garantice que una fuente de luz no contamine y que otras valoraciones pueden incluso sustituir la mayoría de las métricas en un único parámetro, como los índices G o Q.

El índice espectral G mide la cantidad de radiación azul que emite una fuente de luz en el rango visible.

El índice Q es el cociente entre la luz azul y la luz fotópicamente eficaz, es decir, porcentaje de luz azul «eficaz» teniendo en cuenta el filtro fotópico, no todo el espectro visible.

Por otra parte, para reducir al mínimo la contaminación lumínica, la fuente de luz LED debe arrojar un porcentaje lo menor posible de flujo radiante espectral por debajo de 440 nm de longitud de onda, correspondiente a la franja de azules. Dicho componente azul es el que se difunde con más facilidad a causa del fenómeno conocido como dispersión de Rayleigh. En éste, las partículas en la atmósfera absorben la luz azul, cuya longitud de onda es más corta, y sólo dejan pasar la luz roja, cuya longitud de onda es más larga.

El flujo radiante por debajo de 440 nm corresponde a la franja espectral de azules. Aquí se muestra la comparación entre el componente de azules en las temperaturas de color 4000 K (7,56 %), 3000 K (3,06 %) y 1800 K (0,31 %): Guillermo Redrado

Con un estudio lumínico pormenorizado, la combinación del 1800 K con ópticas personalizadas permite conseguir instalaciones de alumbrado público respetuosas con el medio ambiente y con la oscuridad del cielo nocturno. Todo ello con el rendimiento excepcional del LED y con un índice de reproducción cromática superior a 70.

Cabe destacar que hay fabricantes de LEDs que ofrecen temperaturas de color cálidas, pero tienen un componente espectral azul alto.

En base a estos parámetros, y a otros más, algunas entidades han marcado distintos criterios y clasificaciones que también tienen el objetivo de proteger las zonas con mayor calidad de cielo, la biodiversidad y las observaciones astronómicas.

En conclusión, la temperatura de color es solo una característica de la fuente de luz pero no es determinante para la evaluación del control sobre la contaminación lumínica.

«En ATP apoyamos todos los reglamentos en los que se exija mayor información sobre el LED utilizado en las luminarias de alumbrado exterior y animamos a que se reclamen esos datos para saber exactamente lo que se está instalando»

Guillermo Redrado

Caso de éxito

Como parte de la conferencia se mostró el proyecto realizado en Noreña, en Asturias, para el que ATP realizó más de 400 estudios lumínicos y donde finalmente se instalaron 1200 luminarias.

Antes de la intervención

La iluminación de la villa constaba de una mezcla heterogénea de faroles de entre 100 y 200 W de vapor de sodio a alta presión (VSAP) y halogenuros metálicos (HM) que, además de consumir una cantidad excesiva de energía, generaban mucha más luz de la necesaria, con el consiguiente aumento del flujo al hemisferio superior (FHS) y la reflexión lumínica hacia el cielo.

Después de la intervención

Además de conseguir la máxima eficiencia y reducir potencias y flujos, se requería una temperatura de color cálida o ultracálida que ofreciera un alto índice de reproducción cromática y a la vez respetara los ciclos circadianos con un porcentaje mínimo de componente azul en el flujo radiante espectral, por lo que se utilizó un tipo de LED específico de 2200 K.

[box]El Departamento de Investigación y Desarrollo de ATP ha integrado recientemente en las luminarias de la marca la temperatura de color 1800 K. Se trata de un tipo de luz ultracálida con un flujo radiante espectral por debajo de 440 nm de longitud de onda inferior al 0,32 % y un índice de reproducción cromática superior a 70, todo ello con el elevado rendimiento lumen/vatio característico del LED.[/box]

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