Segunda Bienal: Sushi Garage

Sushi Garage forma parte de la selección especial de la Segunda Bienal de diseño de iluminación 2016

 


Sushi Garage

Miami, Estados Unidos

Selección. Segunda Bienal de Diseño de Iluminación

Despacho: Lux Populi.

Thomas Paterson, Scarlett Taylor

Arquitecto: Alejandro Barrios Carrero

Fecha de finalización:2016

Fotografía: Michael Stavaridis

Colaboradores: Mariel García Salinas y Ángel González García.


El diseño de Sushi Garage brinda una atmósfera vasta, pero a su vez mantiene el énfasis en la comida y la compañía en la mesa. Está concebido como un restaurante íntimo, casual y de playa. El esquema del proyecto enfatiza materiales naturales, vegetación viva y por supuesto, los sabores del mar. La luz sobre la mesa debe de complementar las creaciones de la cocina y también el rostro de los invitados.

Ubicado en un garaje reutilizado, el proyecto busca crear un restaurante suburbano para los locales, elegante, pero suficientemente relajado para ser el destino de cualquier noche. Se desarrolló un concepto que comunica una cocina fresca, en contexto de playa. La meta: iluminar el espacio apropiadamente para que familias y parejas acudieran por una comida casual, más que por una cita o negocios.

La gran altura del local se llena con peces origami metálicos fabricados a mano, iluminados desde dos lados, proyectando sus sombras en las paredes laterales sobre el bar y las bancas. La iluminación se distribuye dando a los peces presencia desde la calle, invitando a acceder al lugar. Las paredes de madera son complementadas con vegetación y plantas de jengibre, iluminadas con una variación de temperaturas de color; siempre cálidas sobre madera (2400 y 2700K), cubriendo grandes áreas de manera suave, mientras que, en las planas, la iluminación es puntual y más fría (3000 y 3500K), realzando la frescura del verde. En algunos casos la separación en estas capas es inmediata; una temperatura fría al frente y otra cálida detrás de las plantas para asegurar que la tonalidad se respete. Toda la iluminación lineal se montó evitando la vista directa o reflejos.

Dado que se cuenta con mesas movibles es imposible el uso de soluciones cableadas o puntuales. Los techos altos; como lo suelen hacer ambientes industriales, dificultaban la intimidad, por lo que la iluminación tuvo que manipular la experiencia de la escala y atraer la mirada hacia la composición del espacio.

Destacar las mesas e iluminar los rostros y platillos, fue fundamental. Para las bancas, luminarias de acento montadas entre las vigas; para las mesas se desarrolló una lámpara personalizada en asociación con Neoz, esta cuenta con un módulo LED de 2700K y una batería recargable que opera hasta 18h. Su diseño integra una bandeja para dos salsas y una planta, así ningún espacio se desperdicia; resaltando los elementos en un baño de luz. Su acabado es en pintura Hammertone, típica de la maquinaria de garaje de los años 50’s.

La secuencia del control se liga con precisión a las horas de sol, permitiendo excelentes niveles lumínicos de día, un aumento de luz al atardecer, progresando a través de escenas durante el ocaso y la noche.

Se emplean mayoritariamente LEDs y fuentes halógenas donde se requiere una atenuación sutil, variación de color en función de la atenuación y para la presentación de momentos clave de los platillos. Todas las luminarias halógenas especificadas pueden ser actualizadas a un LED de calidad en un futuro.

La agrupación en temperaturas de color, junto con las técnicas de iluminación utilizadas para las mesas, cumplen con el Florida Energy Conservation Code, manteniendo bajos costos de inversión y operación.

This is an ad!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: