Con un luxómetro como lupa

Lighting Detectives en la Ciudad de México

 

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Por Luis Juan López Barreiro

Kaoru Mende
Kaoru Mende

Con un luxómetro como lupa, ojos expertos y buen humor, los Lighting Detectives salieron a las calles y plazas de la Ciudad de México. La sagaz mirada de detectives del Japón como Reiko Kasai, Noriko Higashii, Mari Kubota y Kaoru Mende; el poder deductivo de Gustavo Avilés, el buscador de sombras Elías Cisneros, la pareja sueca de investigadores Agneta y Jan Ejhed, el implacable FBI con Charles Stone y Jeff Miller, la precisión alemana tras la pista de Christof Fielstette y Ulrike Brandi, el instinto de Aleksandra Stratimirovic, la sensibilidad de Paulina Villalobos y Lisbeth Skindbjerg, junto con jóvenes y talentosos “Watsons” de la especialidad de iluminación de la UNAM, fueron tras héroes y villanos lumínicos de la ciudad.

Los detectives buscaron pistas en presuntos escenarios del crimen como la Plaza Santo Domingo, el Templo Mayor, el Corredor Madero-Zócalo, la Alameda, Bellas Artes y el Paseo de la Reforma.

Desde que Kaoru Mende fundó en 1990 Lighting Detectives, estos perspicaces personajes han hecho recorridos nocturnos por varias ciudades del mundo para ver directamente, sin ideologías o teorías preconcebidas, la luz en el espacio urbano y así poner la lupa en la cultura de iluminación de cada ciudad.

Comenzar desde el Centro Histórico, en espacios como el Templo Mayor o el Zócalo, es partir desde un punto cero de nuestra civilización, no solo de México, sino de toda Latinoamérica. La Ciudad de México está plagada de héroes: su arquitectura, sus plazas y calles, su color, sus sonidos; la fuerza de sus habitantes generan espacios únicos, pero que al caer la noche no siempre se manifiestan con todo su esplendor.

Código TNT

Nuestra investigación siempre está acompañada por instrumentos de medición, herramientas de trabajo y cinco principios básicos para ser un Lighting Detective:

Reprobar rotundamente la contaminación lumínica

Observar con precisión y a profundidad la iluminación

Dejarse sorprender con la iluminación artística

Prestar atención a los diseños de iluminación inspiradores

Acumular continuamente experiencias de iluminación

Plaza de Santo Domingo

“Antes de sacar conclusiones, vamos a los hechos; primero midan, observen y sientan”, dice a su equipo Charles Stone, a quien solo le faltaba la pipa para ser un verdadero Sherlock Holmes. Los espías de la luz caminan atentos por Reforma cuando de repente un villano los sorprende, ¡la Diana Cazadora, una heroína de la ciudad, desapareció ante sus incrédulas miradas!. La estatua no está iluminada y se ahoga indefensa en aguas de colores RGB.

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Lighting Detectives en Paseo de la Reforma
¿Dónde está la Diana Cazadora?
¿Dónde está la Diana Cazadora?

Mientras tanto, por otras calles peatonales como Madero o Justo Sierra, otros villanos disparan a quemarropa sus armas criminales; sus pistolas son reflectores mal orientados que atentan contra fachadas, diparando luz desde abajo para desfigurar a sus víctimas, modificar la perspectia y desorientar al observador.

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Hemiciclo a Juárez

Otro de los enemigos públicos número uno en esta historia es “Glare el deslumbrador”, este villano hace de las suyas en muchos espacios muy bellos que paradójicamente no nos deja ver. El malvado “Glare” se manifiesta en espacios como el Hemiciclo a Juárez o la calle peatonal de Madero, convirtiéndolos en algo parecido a un estadio de fútbol o una pista de aterrizaje, mientas al final del camino, en vez de ver la luz, languidece en penumbra el Zócalo, uno de nuestros mas famosos héroes. La falta de jerarquía, o no poner luz a lo que importa, es otro villano en esta película, el Templo Mayor y la fachada lateral del Sagrario de la Catedral Metropolitana están oscuros y gente inocente y deslumbrada no puede admirarlos.

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Sagrario y Templo Mayor

Los tres días de actividades de los Detectives de la Luz fueron apasionantes. Se siguieron pistas, se descubrieron culpables e inocentes, pero sobre todos se aprendió mucho en un ambiente divertido y estimulante. La última sesión para presentar las conclusiones fue semejante al final de las novelas policiacas, donde los detectives presentaron sus averiguaciones y deslumbraron al público con sus brillantes deducciones, por ejemplo cómo decidir la mejor temperatura de color o utilizar las ópticas adecuadas para llevar la luz justo a donde los héroes la necesitan.

El auditorio de la Facultad de Medicina de la UNAM fue el escenario donde los detectives mostraron cómo rescatar a La Diana Cazadora de la penumbra, cómo liberar al Ángel del RGB, o cómo matar al “Glare” y poner la luz donde se necesita y con los niveles adecuados en los puntos importantes de la ciudad.

Los héroes y villanos encontrados en esta investigación serán llevados a juicio con las autoridades responsables de la iluminación de la ciudad, sin embargo, para Gustavo Avilés, quien convocó a los detectives a la Ciudad de México, lo más importante de este trabajo de investigación y propuesta es sembrar la semilla en las nuevas generaciones de iluminadores, que en el futuro serán los responsables cuidar la iluminación de nuestro entorno.

Saquemos todos la lupa para encontrar héroes y villanos en la luz de nuestros barrios y ciudades. Que estas iniciativas no sean solo una novela, podemos hacer que la buena iluminación sea una realidad.

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1 comentario en “Con un luxómetro como lupa”

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