El Jardín de la Antigua Villa Santa Mónica revive con luz

El concepto usa el cauce seco del río como fuente de inspiración para este diseño que ganó tercer lugar en la categoría "Best Landscape Scheme Low Budget" de los Darc Awards 2015

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Antigua Villa Santa Mónica

Ubicación: San Miguel Allende, Guanajuato

Diseño de iluminación: Miguel Ángel Calanchini (MIES), 1er [DIA] Diseño en iluminación Arquitectónica.

Fecha de finalización: Diciembre, 2014.

Cerca del Centro de San Miguel Allende, Guanajuato, se encuentra el hotel de 14 habitaciones Villa Santa Mónica. Su jardín guarda un juego de luces que le hizo acreedor del tercer lugar en la categoría Best Landscape Scheme- Low Budget de los Darc Awards.

“El proyecto nos resultaba muy interesante desde el punto de vista de la proximidad que la ubicación del Hotel Antigua Villa de Santa Mónica tiene al ser colindante con el histórico Parque Juárez y estar localizado dentro de la zona protegida del Centro histórico como Patrimonio Cultural de la Humanidad, la ventaja que presenta es que es propiedad privada donde los lineamientos de iluminación del interior carecen de regulaciones rígidas como ocurre en las plazas públicas dentro del área protegida. La necesidad de un proyecto de iluminación estaba considerada desde el primer planteamiento de la intervención a la propiedad”, afirma Miguel Ángel Calanchini, encargado del diseño de iluminación del proyecto.

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Todo el concepto de la iluminación tomó como base el cauce, ahora seco, del río que solía cruzar el jardín a través de un canal que comienza con una cortina de entrada, pasa por debajo de un puente y sale por un túnel. La iluminación colocada, de $8000 USD, pretende resaltar el valor arquitectónico de estos elementos centrales del jardín. Para esto se utilizaron LEDs de color azul (460 nm), que simulan el agua, en contraste con otros LEDs color ámbar (600 nm). Tanto la cortina de entrada como de salida cuentan con unas rejas antiguas de hierro forjado que visualmente se pierden; por esto mismo, se destacaron con un baño de luz de temperatura cálida (3000K) y óptica media provista por reflectores LED.

“Este mismo tema del afluente dentro de la propiedad del hotel es un elemento que ya habíamos estudiado y analizado a fondo, el cauce del río permanece seco ahora que se han entubado las aguas, así que el cauce del río solo se ve favorecido en la temporada de lluvias”, afirma Calanchini.

A la mitad del canal se encuentra el puente y los andadores con 2 reflectores LED óptica VWFL de 55 W y una temperatura de color de 5600 K. Estos equipos se encuentran ocultos entre el follaje para evitar el deslumbramiento de los usuarios del jardín. “Las áreas de circulación se iluminan por medio de reflectores en luz fría y de una forma sutil darle jerarquía a las áreas donde pueden acceder los huéspedes dejando los jardines oscurecidos, haciendo referencia a los límites visuales de la propiedad.”

También se acentuó con iluminación la fuente que se encuentra frente al puente a modo de “remate visual”. Un haz concentrado de luz blanca (5000K) apunta de lleno el flanco derecho de la fuente desde una altura de 6 metros con un reflector LED de 9 W. Los 3 escalones bajo la fuente y las curvas que la coronan parece iluminadas por la luna.

Los árboles fueron un tema importante a la hora de desarrollar el diseño. Anteriormente, los árboles se perdían entre la luz proveniente del alumbrado público de las calles aledañas y en el jardín predominaban las sombras. Para cambiar esto, la primicia fue que la vida (y por lo tanto la luz) provenía del río; por lo que las fuentes de luz se colocaron en la orilla del cauce con ángulos verticales, de igual forma para simular la luz de la luna.

“Seleccionamos solo aquellos árboles que tuvieran una copa espesa y una escala considerable, los nuevos elementos que se han ido introduciendo como árboles pequeños recibieron un tratamiento diferente con reflectores LED de óptica concentrada, temperatura de color cálido y flujo luminoso reducido”, menciona. Para esto se utilizaron reflectores VWFL de 80 W y de 55 W con un CCT de 6000K con la misma intención de simular luz de luna. Aunque para lograr el contraste se usaron reflectores de 9 W CCT de 3000K en los árboles de menor escala.

“Puesto que la intención de la intervención arquitectónica a las áreas del jardín es para poder utilizar estos espacios en eventos, si estos ocurren de noche, es imperativo que haya la suficiente luz para darle un uso adecuado al espacio. El concepto emana de la vida silenciosa del paso del agua por la propiedad y que es sinónimo de vida”, concluye el diseñador.

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